El Breogán empieza creyendo

Raquel Asensio EL ESCÁNER

LUGO

El Río Breogán se estrena con victoria ante un Joventut que llegaba a Lugo con el cartel de campeón de la Supercopa y que obligó al conjunto lucense a jugar prácticamente los cuarenta minutos al límite. El 110-104 final refleja un partido de enorme producción ofensiva y que nos deja la sensación de que este Breogán parece tener recursos para competir y de hacernos disfrutar mucho.

El encuentro comenzó con dos equipos sin demasiadas ganas de especular. El Breo abre marcador con un triple de Brown y muy buenas sensaciones en juego interior, con Brankovic e Ilic dominando la pintura, ataques rápidos de García, gran acierto exterior, y un Breogán que desde el inicio transmitió una sensación de estar metido en partido. Después de dos perdidas consecutivas del Joventut y forzar un tiempo muerto, encontraron respuestas, especialmente de la mano de Ricky Rubio, pero los locales conseguían mantener el pulso.

En el segundo cuarto llegó el primer intento serio de escapada. El Breogán elevó la intensidad defensiva y, sobre todo, encontró muchas soluciones en ataque, a excepción de Andric y Quintela, todos encontraron aro. Al descanso, siete puntos de ventaja y la impresión de que el Breo estaba haciendo las cosas bien.

A la salida de vestuarios los locales empezaron con fuerza y con anotaciones fáciles, después de un tiempo muerto el equipo de Miret supo reaccionar y el Breogán perdió parte de la fluidez que había mostrado antes. Los visitantes aprovecharon sus momentos y recortaron distancias para ajustar el marcador a solo 4 puntos.

Último cuarto y todo por decidir, por parte de la Penya, Ricky y Laprovittola cogieron las riendas del equipo para poner contra las cuerdas al Río Breogán, pero el equipo de Lugo encontró respuestas. De nuevo Brankovic e Ilic fueron importantes en la pintura, Bolton aportó dirección y puntos y los triples imposibles de Francis Alonso y Tevin Brown, hicieron que la victoria se quedara en casa.

Hay partidos que se ganan y partidos que, además, dejan sensaciones. Siete jugadores por encima de los dos dígitos y un equipo que encontró respuestas cuando las cosas se complicaban. Es solo el comienzo, pero que bonito empezar así. ¡Sigamos disfrutando!