El comercio vilalbés, una tradición ante los exigentes retos de hoy

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

VILALBA

PALACIOS

La patronal tiene alrededor de 180 socios, repartidos entre variados sectores económicos

13 feb 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Una de las primeras casas levantadas en la actual rúa da Pravia, escenario de la transformación de Vilalba en la segunda mitad del siglo XIX, acogió un conocido establecimiento de hostelería, la fonda de la familia Rego. El detalle, recogido por Xosé A. Pombo en una crónica publicada ayer en este periódico, puede parecer casual; pero ayuda a explicar la personalidad de la capital chairega, en donde la actividad comercial y de servicios ha sido y es una de las destacadas.

Un simple y no muy largo paseo por algunas calles vilalbesas ayuda a comprobar que ese perfil se conserva. La indiscutible condición de cabecera de comarca o la variedad de establecimientos pueden ser bazas a favor, mientras que la fácil comunicación con grandes almacenes y con áreas comerciales y la complejidad de sobrevivir a la competencia del comercio electrónico pueden ser escollos. Por el momento, entre fortalezas y debilidades, la asociación local de empresarios prepara su primera gala, que se celebrará el viernes 22 -Auditorio Municipal, ocho y media de la noche-, con varios premios.

 VARIEDAD

Socios de todo tipo. La asociación de empresarios de Vilalba tiene en estos momentos 177 socios. Algo menos de la mitad (74) corresponde a empresas instaladas en el polígono de Sete Pontes; una cifra similar (72) es la de negocios de la localidad (comercios, gestorías o talleres, por ejemplo), mientras que el resto (31) pertenece a negocios de hostelería. Los negocios del polígono con instalaciones en propiedad pagan una cuota anual que depende de los metros cuadrados de superficie; el resto, incluidos negocios de Sete Pontes que carecen de instalaciones propias, abona 70 euros al año.

 CONFLUENCIA

Una entidad que es prácticamente la suma de dos. La actual asociación de empresarios es más bien la suma de dos. La Unión Comercial Vilalba cesó en su actividad en el 2010, y la asociación de empresarios del polígono fue recibiendo socios de ese colectivo. De todos modos, la variedad de negocios en una asociación de este tipo no es exclusiva de Vilalba: las asociaciones de Foz y de Ribadeo -140 miembros la primera, 160 la segunda- cuentan en su masa social con comercios, con empresas, con servicios y con autónomos sea cual sea el lugar de su sede.

 ASPIRACIÓN

Intento de crear un centro comercial abierto la pasada década. En la pasada década la Unión Comercial Vilalba intentó la creación de un centro comercial abierto, iniciativa que se puso en marcha en villas y en zonas concretas de grandes ciudades como estrategia de cooperación. Para ello se encargó un estudio a una consultora. Aunque el propósito no se materializó, el colectivo, entonces presidido por Marola Ramil, también realizó campañas de promoción y de captación de socios, acercándose a los 100 miembros.

 POSIBILIDADES

Un nudo de comunicaciones como baza para jugar. El secretario del Consello Regulador de la Denominación de Orixe San Simón da Costa, Ángel Ramil, destaca que la confluencia de la A-8 y de la AG-64 a dos kilómetros del centro urbano refuerza las posibilidades de comercio, aunque también admite que en menos de 30 minutos o e en apenas 45 se llega de Vilalba a las áreas comerciales de Lugo, de Ferrol o de A Coruña. Sostiene que debería de encargarse une estudio de mercado que definiese la actuación del futuro inmediato. «Ao mellor o comercio tradicional necesita modernizarse un pouco».

 DIFICULTADES

La venta por Internet, un escollo que no parece franqueable para todos. Gonzalo Hermida, técnico de empleo del Concello vilalbés, afirma: «Internet dáche vantaxes e inconvenientes». La ventaja, en su opinión, es mayor cuanto más elevado sea el volumen de mercancía que se distribuye, y subraya que el trato personal, que en principio puede ofrecer el pequeño comercio, no es una ventaja eficaz cuando el criterio que decide las compras es el precio.

 De todos modos, Hermida sí cree que Vilalba podría captar visitantes, que a su vez serían potenciales compradores, ofreciendo alicientes característicos del municipio, como visitas guiadas a queserías de la Denominación de Orixe San Simón da Costa o al Monseivane.

 OPCIONES

Fechas adecuadas para campañas de promoción. La concejala de Mercados, Cheri Grandío, opina que fechas del año como las de la feria del queso de San Simón da Costa (abril) o del la feria del capón (diciembre) deberían aprovecharse para organizar campañas de promoción del comercio local, pues así, explica, tanto los dos certámenes como la actividad de los establecimientos saldrían ganando. La concejala admite que no ve en el sector toda la unión que podría darse, aunque sin rechazar ninguna sugerencia ni ningún tipo de apoyo. «No Concello estamos abertos a todas as iniciativas que teñan», dice la concejala. El Concello puso en marcha en este mandato una feria de artesanía y no descarta ampliar su oferta con una de productos ecológicos.

 Una entidad que ofrece apoyo y que organiza varias campañas al año

La asociación de empresarios de Vilalba firmó recientemente un convenio de cooperación con Caixa Rural. No fue el primero, ya que antes había suscrito acuerdos similares con Abanca y con el Banco Sabadell. De esas iniciativas se derivan ventajas para los asociados, fundamentalmente en asuntos financieros. Por otro lado, la pertenencia a la entidad permite disponer de condiciones favorables en distintos negocios del municipio y hasta en servicios jurídicos.

Además, a lo largo del año, la asociación promueve diversas campañas para fomentar las compras. Estos días, por ejemplo, se lleva a cabo la de San Valentín, que cuenta con el aliciente de una cena para dos personas en un establecimiento de hostelería del municipio.