
Los cada vez más frecuentes episodios de clima extremo dejan una factura a las aseguradoras de 100.000 millones de euros en el mundo y alcanza los 800 en España
21 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.El cambio climático es una verdad científica que, sin embargo, se topa con el negacionismo de muchos políticos y ciudadanos. Las aseguradoras seguro que no están entre ese grupo, porque en los últimos años han constatado en sus cuentas lo que provocan los cada vez más frecuentes episodios de clima extremo. En el mundo, las empresas del sector tuvieron que afrontar pagos por pérdidas aseguradas de nada menos que 100.000 millones de euros, cinco veces más que en 1970 y el triple que en los últimos seis años. El fenómeno se acelera exponencialmente ante los ojos de los que, todavía, siguen sin querer ver.
En España, las aseguradoras afrontan cada año el pago de una media de 800 millones de euros por siniestros meteorológicos, según los datos de Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa).
En el aseguramiento de los fenómenos causados por la naturaleza intervienen las empresas privadas y el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), que es el que se encarga de afrontar los siniestros catalogados como extraordinarios. Entre ellos, las inundaciones, la acción destructora del mar o los vientos sostenidos de más de 120 kilómetros por hora. El clima causa entre el 15 y el 20 % de todos los pagos realizados por los seguros multirriesgo y la cifra no para de crecer porque los temporales, borrascas o nevadas extremas que antes eran ocasionales son cada vez más frecuentes debido al calentamiento global de La Tierra.
Las aseguradoras privadas tienen que afrontar más del 70 % de todas las incidencias provocadas por el clima, mientras que el Consorcio se ocupa del resto. De ahí que los cada vez más habituales episodios de clima extremo estén teniendo una clara repercusión en las primas de los seguros, que acumulan ocho años consecutivos de incrementos.
El efecto clima afecta a todas las ramas de los seguros, desde los de automóvil hasta los de hogar y asistencia y está viviendo un año particularmente negativo en el 2023, cuando los siniestros derivados de la actividad climática se han duplicado con respecto al 2022.
El horizonte al que se enfrenta el mundo de los seguros es más que incierto, lo que les está llevando a tomar medidas aún más radicales que la subida de precio de las primas. En Estados Unidos, por ejemplo, ya hay compañías que han comunicado que no harán seguros por el impacto de los incendios forestales en determinadas zonas de California, donde en los últimos años han visto como los fuegos arrasaban enormes extensiones de su territorio.
El agrícola es, sin duda, el sector más perjudicado por el aumento de las catástrofes climáticas y también por el efecto que está teniendo en el incremento de los precios de los seguros.
Históricamente, era el pedrisco lo que más coberturas producía, pero en los últimos años el mayor riesgo es la sequía, que en España ha pasado de ser un fenómeno con un ciclo de siete a diez años a uno que se repite ya cada tres o cinco. En el 2023, la falta de agua ya ha supuesto un coste que alcanza los 470 millones de euros.