Joypa, «el Gutenberg» del siglo XXI

MERCADOS

JOSE PARDO

La empresaria eumesa Ana María Calvo Tenreiro lleva treinta años dedicada a la impresión y hace ya tres lustros que ella y su marido montaron una imprenta digital, con plóteres o máquina de serigrafía, que trabaja para pymes, grandes empresas, particulares o Administraciones de toda Galicia desde el taller de Ombre, en el Concello de Pontedeume

30 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Joypa Imprenta Digital está a punto de cumplir dos décadas, aunque el origen de esta empresa se remonta a hace casi 30 años. Ana María Calvo Tenreiro (Pontedeume, 1978), que ahora regenta la firma junto a su marido, el brasileño Júnior Galvâo de Morais, empezó a trabajar con 17 años en el negocio que había montado su familia en Ferrol, «un pequeño centro de impresión (no me gusta nada la palabra copistería) y encuadernación». En teoría, aquella joven eumesa iba a la ciudad naval a estudiar, pero pasaba más tiempo ayudándole a su hermano en la tienda. Hasta que la madrugada del 13 de enero de 1998 una enorme plataforma partió en dos el puente de As Pías y dejó la ciudad incomunicada.

«Mi madre decidió buscar un local en Pontedeume porque se tardaba mucho en ir y volver a Ferrol», cuenta. El centro de impresión se mudó a un bajo de la calle Real, en la villa eumesa (15 años después pasó a la calle Cantón y ya lleva tres en la avenida da Coruña). Pero el salto de gigante lo dio hace tres lustros. «Ya habíamos empezado con el gran formato, pero, o nos aventurábamos o dejaba la tienda (hubo una época en la que tuve que buscar un empleo complementario), y como la familia de mi marido tiene (en su país) una empresa de impresión, serigrafía, ropa, pantallas... decidimos invertir mucho dinero en maquinaria y construimos una nave en Ombre, donde tenemos el taller, con fresadora, bordadora, máquina de serigrafía, una imprenta grande, varios plóteres grandes, guillotina...», repasa esta empresaria, actual presidenta de la Unión de Comerciantes y Autónomos de Pontedeume (UCOA).

«Podíamos subcontratar, pero para poder atender al cliente que te llega con una urgencia no vale», subraya Calvo Tenreiro, encargada del punto de venta, donde reciben los encargos, mientras que su marido se ocupa del taller. La plantilla oscila entre tres y diez personas según el momento del año (la demanda crece en vísperas de Navidad, en parte por el montaje de calendarios que les subcontratan otras imprentas de distintos lugares de Galicia). Joypa ofrece servicios de imprenta digital, de la que salen todo tipo de folletos publicitarios, tarjetas, cartelería, talonarios, sobres personalizados, encuadernaciones, calendarios o sellos de caucho; impresión en gran formato de lonas, vinilos decorativos, pósteres, roll-ups, fotografías o pegatinas; rotulación con diferentes materiales (PVC, metacrilato o dibon), para fachadas, vehículos, luminosos...; vestuario laboral personalizado (serigrafía, vinilos, bordados); regalos personalizados, como cojines, tazas, bolsos, carteras o chapas; o artículos publicitarios de todo tipo (con el logotipo de la empresa). «Lo mismo hacemos un trofeo de metacrilato que grabamos placas de buzón o lápidas de un cementerio, bordamos una mantita de bebé, un mantel que nos pide el cura para el altar de la iglesia o un escapulario», explica. Pero sus puntos fuertes, asegura, son la ropa laboral y la rotulación de negocios o vehículos. 

Entre sus clientes hay varias grandes empresas, pymes y autónomos de toda Galicia, centros educativos (bordan las bandas de graduación de los estudiantes), particulares y Administraciones (varios concellos o la Xunta de Galicia). En la pandemia se las ingeniaron para fabricar mamparas y pantallas de protección con planchas de metacrilato y láminas de PVC: «Al tener todas las máquinas, no dependíamos de nadie y pudimos hacerlo». Trabajo no les falta: «Cierran imprentas por jubilación y hay mucha demanda (sobre todo en rotulaciones, hay que ir al local, medir y montar), estamos sobrecargados, damos plazos de 15 días desde que se acepta el presupuesto».