
La empresa compostelana SunRock está dedicada a la transformación de investigación en fármacos basados en anticuerpos, centrada en cánceres agresivos y enfermedades inflamatorias
17 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El clima y sus playas hacen que sea recurrente hablar de la comunidad gallega como Galifornia, en una clara referencia a sus similitudes con las costa oeste estadounidense. El estado norteamericano es puntero en biotecnología y profesionales de este ámbito en Galicia sueñan con ser referente ibérico también en este segmento. Entre ellos se encuentran los fundadores de SunRock, compañía fundada en Santiago hace más de diez años y dedicada a la transformación de investigación en fármacos basadas en anticuerpos, centrada en cánceres agresivos y enfermedades inflamatorias: «Nuestra misión es convertir ciencia en terapias útiles, cubrimos el hueco entre la investigación académica y la transferencia real de conocimiento al mercado en forma de tratamientos oncológicos de nueva generación», explica Juan Buela, su mánager. Desarrollan tratamientos en etapas clínicas iniciales y, cuando están validados, los licencian a grandes farmacéuticas que los llevan al mercado.
Esta compañía con sede en el Biopolo A Sionlla trabaja actualmente con varios principios: un anticuerpo para enfermedades inflamatorias intestinales como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn; un ADC (conjugado anticuerpo-fármaco) para cáncer de ovario y páncreas, que desarrollan en colaboración con EscuGen; y un HER3, centrado en tumores resistentes.
El impulsor del proyecto es Laureano Simón, licenciado en Farmacia por la USC y doctor en Ciencias Químicas (Biología Molecular) por la Universidad Autónoma de Madrid, con experiencia internacional, y que ejerce como máximo responsable. El equipo directivo lo completan Pablo Garrido como y el propio Buela. La compañía cuenta con un grupo de seis doctores en ciencias de la vida, en áreas como la biotecnología, la farmacología y la biología molecular, «lo que nos permite abordar el desarrollo de anticuerpos terapéuticos con una visión integral, rigurosa y orientada a la innovación, respaldada por personal especializado en gestión», añade Buela.
Factor diferencial
Tres aspectos marcan el factor diferenciador de esta compañía en el mercado, según su directivo: la especialización extrema en las dianas terapéuticas en las que trabaja y los anticuerpos que validan contra ellas; el modelo de innovación abierta, colaborando con universidades, centros de investigación y empresas de alto nivel; y el modelo de negocio, «que transforma ciencia en activos licenciables sin necesidad de convertirnos en farmacéutica comercial convencional».
Su capital es mayoritariamente gallego, a través de Permedika y Xes Galicia; y también participa el Banco Europeo de Inversiones, a través del fondo Helenes Ventures. Y, aunque es muy internacional, el propio nombre de la firma, hace un claro guiño a su esencia gallega: «Con el espíritu de crear una Galifornia de la biotecnología, Laureano, que es de Pontevedra, propuso hacer un homenaje a San Roque, buscando un nombre que llamase la atención y funcionase en inglés».
Desde su fundación, eligieron Santiago como sede por su nivel científico, la cercanía a grupos punteros de investigación, los costes operativos y el apoyo institucional. «Galicia es un polo emergente en biotecnología y creemos en construir valor desde aquí hacia fuera», subraya. De hecho, son socios del Clúster Bioga, que representa al ecosistema biotecnológico de la comunidad.
Sin embargo, su mercado es global, con el foco en Europa, EE. UU. y Asia. Sí. «Nuestros principales acuerdos, licencias y colaboradores están fuera de España», detalla el directivo, y explica que tienen relaciones estables con socios en Suiza, EE. UU., Francia, Alemania, Reino Unido, Japón y China.
SunRock inició su andadura en el año 2014 con dos personas en su equipo trabajando en un proyecto para tratar con anticuerpo anti-CCR9 en una variante ultra rara de leucemia; y ha pasado a consolidar una empresa con seis doctores y tres licenciados, todos ellos con una gran experiencia en sus campos. Es una empresa que cuenta además con una metodología de desarrollo y validación propia. En diez años se ve «con varios productos licenciados, ingresos recurrentes por royalties y una gran capacidad para financiar y desarrollar hasta fases clínicas múltiples líneas de innovación».