Yamaha MT-09 Y-AMT: un cambio adictivo

Por Javier Armesto

MOTOR ON

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La Yamaha MT-09 siempre ha sido una naked especial, donde las virtudes de su motor se imponían a todo lo demás. Pero ahora cuenta con un cambio mediante levas, sin palanca, que es una auténtica genialidad.

20 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ha pasado ya una década desde que la MT-09 apareció en escena, con un motor tricilíndrico que causó sensación por su entrega inmediata de potencia y un sonido que parecía que llevabas un enjambre de millones de avispas zumbando detrás. Aquel primer modelo no contaba ni siquiera con control de tracción, mientras que la versión del 2025 es un compendio de tecnología con funciones como el Yamaha Ride Control, que permite elegir distintos niveles de par motor y asistencia electrónica, incluyendo el deslizamiento de la rueda trasera y la altura de los caballitos con la delantera. Para ello, además de los modos Sport, Street o Rain, hay dos personalizables y que se pueden configurar no solo en la pantalla TFT de 5 pulgadas —en color y con varios estilos de visualización que se eligen de forma rápida, sin navegar por farragosos menús—, sino también desde nuestro teléfono móvil.

La parte ciclo está a la altura de las capacidades de esta moto, con un chasis de fundición de aluminio a presión, horquilla y suspensión trasera totalmente regulables y unas pinzas de freno delanteras asistidas por una bomba radial Brembo de tacto excelente. La potencia ya se acerca a los 120 CV (119 a 10.000 rpm, con un par máximo de 93 newton metro), y todo el conjunto pesa solo 196 kilos en orden de marcha, incluyendo los 14 litros de combustible y 3,5 del depósito de aceite. El sonido es ahora más ronco, y si encima le ponemos el escape Akrapovic opcional el rugido hará volver cabezas a nuestro paso.

Esta MT-09 no tiene maneta de embrague ni palanca de cambio. Las marchas se seleccionan con el índice y el pulgar mediante dos levas situadas por debajo del puño izquierdo, mientras que en la piña derecha tenemos un botón para elegir si queremos cambiar manualmente o dejar que el sistema Y-AMT lo haga por nosotros. En este último caso no lo hace de forma lineal, sino imitando los pequeños saltos de gas y retenciones que se producen al acelerar y reducir. Mi escepticismo inicial duró lo que tarda uno en acostumbrarse a este adictivo cambio de marchas: nada. Desde el primer kilómetro sientes que esta evolución del quickshifter tradicional es como debería haber sido siempre, y su uso en cualquier tipo de carretera es muy satisfactorio (no digamos ya en ciudad, donde nos ahorramos esfuerzos y mancharnos los mocasines).

Con un precio de 11.799 euros, para los puristas hay una MT-09 con caja manual estándar de seis velocidades por 11.299 euros, mientras que las versiones limitadas para el A2 de ambas opciones cuestan 300 euros menos, respectivamente (una vez deslimitadas se quedan en 95 CV).