Se puede decir que Citroën fue la inventora de las modernas furgonetas de reparto, tal y como se las conoce ahora, ya que en 1950 lanzaron un derivado del 2CV con el nombre de AZU, que ocho años después comenzó a fabricarse también en Vigo.
23 jun 2026 . Actualizado a las 08:37 h.En la Europa de la posguerra hacían falta este tipo de vehículos, necesarios para pequeños comercios, talleres y profesionales, con bajos costes de utilización y mucha versatilidad, incluido su uso fuera del asfalto. El Citroën AZU triunfó y eso hizo que en la incipiente fábrica de gallega de la marca se iniciase la producción, casi artesanal, de este modelo.
Al AZU le sucedió el Acadiane, a partir de 1978, derivado del Diane 6. Pero el gran éxito en el transporte de pequeñas mercancías llegó ya en la década de los 80 cuando se lanzó el Citroën C15, que siguiendo la tradición derivaba de un turismo, el Visa. Ese modelo, con un motor diésel, fue producido entre 1984 y el 2006, con un total de 1.235.042 unidades fabricadas en esos veintidós años. Incluso cuando salió su sucesor, el Berlingo, los clientes seguían demandando las C15 en los concesionarios de la marca, lo que hizo que ambos modelos compartieran producción durante una década.
LA C15 DEL FIN DEL MUNDO
La fama del C15, un vehículo que se consideró indestructible, era tal que se decía aquello de: «El día que veas una C15 parada en una carretera es que se acaba el mundo». Y lo mejor es que en Galicia, todavía hoy, se ven C15 circulando con gallardía. Del C15 se fabricaron en Vigo casi un millón doscientos mil vehículos.
Citroën se convirtió con este modelo en líder de la producción de furgonetas en Europa. Pero cuando renovó el vehículo en 1996 y lanzó el Berlingo, esta vez desarrollado como tal, sin adaptar ningún turismo, acabó de afianzar su liderato con un producto versátil y fiable, por encima de su competencia.
El Berlingo consiguió triunfar no solo en el mercado de furgonetas, sino también con sus versiones adaptadas al uso familiar y de ocio, con un equipamiento de turismo.
El Berlingo es más que una furgoneta
C itroën celebra los treinta años del Berlingo con una edición especial de este vehículo en formato de ocio, con carrocerías normal o XL y con los acabados más lujosos. Este Berlingo 30 Aniversario saldrá a la venta por un precio desde 27.050 euros, IVA incluido.
Y es que el Berlingo, que se lanzó en 1996 y que treinta años después ya ha vendido 4,2 millones de unidades en 90 países, ha trascendido el uso comercial para el que se creó inicialmente, que era el de transporte de mercancías, y cada día se usa más como transporte familiar o para ocio. Incluso es capaz, en muchas ocasiones, de compaginar ambos usos: de lunes a viernes puede ser la herramienta de cualquier pequeño empresario o autónomo, y durante el fin de semana llevar a su familia de aquí para allá. Ello es posible gracias a sus puertas laterales deslizantes, que permiten el fácil acceso a unas plazas traseras muy cómodas, donde incluso es posible fijar tres sillitas infantiles con Isofix.
El Berlingo también puede tener techo acristalado, ventanas traseras practicables o los proverbiales asientos Citroën Advanced Comfort. También disfruta de pantallas táctiles de hasta 10 pulgadas, navegación con 3D, reconocimiento por voz y conectividad con el smartphone. En algunas versiones incluye además modos de conducción para pistas y caminos (Grip Control). Citroën ofrece asimismo motores de gasolina, eléctricos y diésel, con 100 o 130 caballos en toda su gama.
DIVERSIFICACIÓN
Otro hito del Berlingo es que se ha diversificado en el resto de las marcas del grupo Stellantis: primero en Peugeot, pero ahora también en Opel o Fiat, y también para Toyota, bajo otros nombres, fabricados todos en la planta de Vigo y que han convertido este vehículo en el industrial más vendido del mundo.