Con un motor de gasolina que tira del eje delantero y otro eléctrico que empuja desde atrás, ofrece 245 CV, acelera de 0 a 100 en menos de 7 segundos y puede recorrer 80 kilómetros sin emisiones. Tiene el tacto «premium» de un BMW y acabados superiores a la media.
18 sep 2026 . Actualizado a las 18:22 h.El X1 es el SUV más pequeño de la gama de BMW, aunque ya estamos hablando de un coche de 4,50 metros de largo, así que no es precisamente un compacto. Exteriormente tiene una presencia rotunda, pero refinada con el nuevo lenguaje de diseño de la marca bávara. Los grandes riñones de la parrilla delantera, los tiradores de las puertas enrasados en la carrocería y los pilotos traseros alargados le dan un aspecto sofisticado y a la vez de coche campero. Pero no nos confundamos: es un vehículo de uso familiar, no un todoterreno, y aunque la altura de la carrocería al suelo es mayor que la de un modelo estándar (17,9 centímetros) tampoco nos va a permitir aventuras radicales fuera del asfalto.
Accedemos al interior sin sacar la llave del bolsillo y nada más sentarnos percibimos ese ambiente de coche premium que caracteriza a las marcas alemanas. Se nota en la calidad de materiales y revestimientos, como el cuero que cubre la parte superior del salpicadero, y en el ajuste perfecto de todas las piezas. Las butacas delanteras envuelven perfectamente el cuerpo —prueba del ADN deportivo de BMW—, la visibilidad por el retrovisor interior es buena y el cockpit favorece la posición al volante (con un aro grueso de tacto delicioso) y una posición descansada de las piernas.
El cuadro de instrumentos digital (12,3 pulgadas) y la pantalla multifunción (14,9) ocupan una misma superficie alargada. La consola central es de tipo flotante e integra el botón de arranque, el selector de marcha y el de los modos de conducción: Sport —en el que podemos personalizar la entrega del par motor, la dirección y la suspensión—, Confort y Eficiente.
Las plazas traseras cuentan con suelo plano y la central es menos incómoda que en otros coches porque no está muy elevada respecto a las laterales (o estas no están tan rebajadas). El espacio es razonable y adolescentes o adultos pueden viajar de manera confortable. En cuanto a la altura al techo, hay más que suficiente en todo el habitáculo. El maletero tiene una capacidad de 490 litros y apertura eléctrica.
El X1 tiene dos versiones híbridas enchufables. Hemos probado la xDrive25e, que tiene un motor de combustión (gasolina) de 1.499 cc y tres cilindros, turboalimentado, que rinde 136 caballos y mueve el eje delantero; y otro eléctrico con potencia equivalente a 109 CV y encargado de empujar desde el tren trasero. Así que tenemos tracción total y una potencia conjunta de 245 CV, que permite acelerar de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos. Es ágil, aunque progresivo, a todos los regímenes, y bastante silencioso. Solo cuando lo ponemos en modo Sport y pisamos a fondo se escucha el ruido del motor. Un cuatro cilindros habría sido un poco más fino, pero también algo más pesado y menos eficiente. Si queremos más potencia, la versión xDrive30e alcanza los 326 caballos y es 1,2 segundos más rápido (5,6 segundos de 0 a 100 km/h). En ambos modelos, la caja de cambios es automática de siete marchas, y el paso entre ellas es inapreciable.
Como todo 4x4, el coche va sobre raíles en las curvas y a pesar de ser un SUV apenas se balancea. La suspensión, que filtra bien las irregularidades pero tiende a firme, contribuye a ello. La autonomía oficial en modo eléctrico es de 83 kilómetros. Con una batería mayor (la del X1 tiene 14,2 kWh de capacidad útil) podría haber superado el centenar, pero también sería más pesado y ello repercutiría en el comportamiento dinámico y el consumo. Con un peso por debajo de los 2.000 kilos, su consumo combinado es de solo 2,4 litros a los 100 kilómetros, e incluso cuando circulamos por carretera exclusivamente con el motor de combustión —para conservar la autonomía eléctrica— sigue siendo bajo. La batería eléctrica puede cargar a un máximo de 7,4 kW, con lo cual bastan dos horas para llegar al 100 %.
Este X1 es un gran coche para todo, desde el día a día para ir a trabajar o ir de compras o al centro de la ciudad, como a la hora de hacer viajes largos en familia. Tiene unos acabados superiores a la media de su segmento y un motor moderno y eficiente. Pero el precio también es mayor: cuesta 56.800 euros (3.000 más la versión xDrive30e) y si queremos algunas cosas de equipamiento básico, como el control de crucero adaptativo o los asientos eléctricos, hay que pagarlas como extras.
El consumo combinado
es de 2,4 litros a los 100 kilómetros, e incluso solo con gasolina es
muy eficiente