ACABÁRAMOS. Después de semanas de insultos y difamaciones, de exigencias de limpieza de la basura y de expulsión del redil de los «despojos humanos» (Bono dixit ), de querellas y denuncias a trochemoche, de judicializar la política y politizar la justicia, hemos cerrado el círculo y llegado al punto de partida: aquí no ha pasado nada. Pelillos a la mar¿ a la mar del albañal. Hay que acabar con la farsa, con el intento de desvirtuar las tareas de la comisión de investigación y de evitar que se conozca la verdad de la trama, dice Rafael Simancas. Y Esperanza Aguirre le contesta: es una nueva escenificación de cómo el PSOE no quiere investigar a sus dos correligionarios (Tamayo y Sáez) y de cómo Eduardo Tamayo no quiere ser investigado. Y para acabar con la farsa la Diputación permanente, en la que está Tamayo y que tiene que ratificar lo acordado en la Comisión, en la que no está Tamayo (¿lo entienden ustedes bien?, porque es de sentido común), decide rechazar lo acordado después de nueve horas de discusión y con ello bloquear la comisión y enterrar esta mala idea de una investigación parlamentaria sobre el embrollo en la Asamblea de Madrid, en la Federación Socialista Madrileña, en el PSOE, en el PP, en IU, en los ayuntamientos, en las comunidades autónomas, en el sector inmobiliario, en las personas de la guía telefónica y en la condición humana. Y todo por culpa de una ley del suelo que permite e incluso insta a los municipios a financiarse recalificando suelo. ¡Suelo, el culpable eres tú! ¡A la comisión de investigación como reo! ¡Que desaparezca el suelo! Durante estos días bochornosos de tinta y ruido se ha entretenido al personal, se ha alimentado la farsa, el embrollo, la comedia de enredo y figurón, hasta el hartazgo. Alcanzado este, queda el mutis por el foro, las vacaciones bien ganadas después de tanta batalla mediática y de la otra, y unas cuantas historias para la crónica rosa sobre las llamadas telefónicas hechas a tal o cual personaje y personajillo, la reserva de una suite para la noche de bodas en un hotel de cinco estrellas que antes fue palacio de un noble de raigambre, las entradas y salidas de sedes de partido y los pactos con balbases y renovadores por la base y por el forro para alcanzar el poder y mantenerse en el a toda costa y pese a quien pese. ¡ Ele mi arma! Las casas británicas de apuestas ya juegan sobre si se repetirán o no las elecciones en la Comunidad de Madrid. ¿Ustedes qué creen? ¡Hagan juego!