Escuela del gasto

| JUAN CARLOS MARTÍNEZ |

OPINIÓN

23 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

ALGUNOS alcaldes tienen escuela, y es de agradecer. El de Rianxo pone en marcha un gabinete de orientación para los jóvenes del lugar a quienes les ha caído la fortuna del gordo de Navidad. Allí van a orientarlos para que contengan el gasto, porque habrá algunos que estén pensando en comprarse un millón de piruletas y otros, menos infantiles, en meterle caballos al turismo y andar por esas vías rápidas haciendo honor al nombre macarra que la Administración les ha puesto, y luego ya sabemos lo que pasa, y los dramas que sufrimos cada vez que hay vacaciones y fiestas en los pueblos de al lado. Hay que alegrarse de que un alcalde se preocupe por la felicidad de sus vecinos incluso en días de felicidad lotera como estos. Que vaya bien el gabinete y no se quede en iniciativa pasajera. A muchos otros alcaldes les vendría estupendamente un cursillo en una escuela como esta, a la vista de lo flacos que están de ingresos sus municipios y la largueza con que gastan, como si les hubiera caído el gordo.