El año del talante

OPINIÓN

26 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

ÉSTE FUE el año del talante, una palabra clave para explicar el éxito de Zapatero en las elecciones generales del 14-M, según se ha cansado de repetir el propio líder del PSOE. ¡El talante! Alfonso Guerra, siempre tan didáctico, se lo explicaba el pasado 5 de setiembre a los mineros asturleoneses en Rodiezmo (León) con las siguientes palabras: «España cambió a Rambo por Harrison Ford», y destacó la «referencia ética» que, según él, encarna Zapatero y «el realismo y la serenidad con que afronta el problema territorial de España», en contraste con la actitud que asumía «el tío del bigote». La explicación de Guerra tenía los tintes mitineros que mejor cuadraban en una fiesta minera. Sin embargo, otras personas y otros medios, lejos de atribuir la victoria al talante, se la apuntaban directamente al atentado del 11-M y a cómo se gestionó. La edición europea de The Wall Street Journal era contundente al calificar a Zapatero de «presidente accidental», llegado al poder porque los terroristas del 11-M «lo empujaron inesperadamente». Según este diario, lo que veían los estadounidenses no era un nuevo talante de diálogo y consenso sino unas «implacables ráfagas de antiamericanismo» dirigidas más por la ideología que por la inexperiencia. Pero aquí, en España, sí que se percibía la presencia de un nuevo talante, aunque no fuese igualmente valorado por todos. Desde el mismo instante en que obtuvo la victoria, el nuevo presidente se encargó de subrayar que había empezado un futuro que «será el resultado de nuestro proyecto electoral, del diálogo, la participación y el consenso». Nueve meses después, cuando se acaba de producir su comparecencia ante la Comisión del 11-M, no faltan quienes han certificado el final de ese buen talante, por entender que el presidente, con algunas afirmaciones poco prudentes, voló los puentes con el PP. Un alto cargo popular se apresuró a sentenciar que se había visto que el talante era «publicidad engañosa». Y con esto de talante sí o talante no, acabamos el año. ¿Viene más crispación? Muchos sostienen que sí, a la vista de las actitudes de PP, PSOE, ERC y PNV. ¿Nos vamos a quedar sin el preciado talante? El 2005 dirá.