La siembra del PP, para ERC

| ASSUMPTA ROURA |

OPINIÓN

17 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

TUVE que denunciar el robo de mi cartera con documentos de identidad y en la comisaría de los recién estrenados mossos de escuadra me preguntaron si entendía el catalán o prefería ser atendida en castellano. Dije catalán y comenzó la declaración en el despacho de un mosso donde entraron un par de compañeros suyos a consultarle y entre ellos hablaban castellano. Nadie los recriminó, ni los sancionó, ni los detuvo. Normalmente hablo catalán o castellano según mi interlocutor. La denunciada inmersión lingüística que consiste en que los alumnos lleguen a cuarto de ESO dominando catalán y castellano fue aprobada por todas las fuerzas políticas, incluido el PP, en el año 1983. Existen en Cataluña dos cadenas de televisión en catalán y cinco en castellano, en abierto, que lideran audiencias junto con la cadena Ser en radio. Entre los periódicos, los comarcales y Avui, en catalán. El resto, líderes en ventas, en castellano. Cierto que ERC ha sobreestimado su propio poder y ha pretendido ir más lejos en el uso del catalán, pero se les están parando los pies, no siempre con buena fortuna. El 80% de libros en lengua española que se venden en el mundo se editan en Barcelona. Son catalanes Vila Matas, Juan Marsé, Andreu Martín, Rosa Regás, Ana M.ª Matute y un largo etcétera. Como lo son Sardá o Buenafuente, Joan Manuel Serrat y Montserrat Caballé. Por todo ello, las heridas que ha abierto el PP mintiendo a cara descubierta con cuñas publicitarias contra Cataluña en Andalucía, o de viva voz por toda España, van a ser difíciles, muy difíciles de curar. Han logrado que las ventas de cava bajen, pero también las de cualquier producto, y se están rescindiendo contratos con empresas de publicidad y servicios catalanas. Los que hacen turismo por otras comunidades son acosados hasta negarles un café, y los que sólo somos escritores en lengua española nos hemos visto afectados por el boicot. Hoy, sábado, ERC sacará a la calle a unos miles de personas porque el Estatut no dirá que somos nación, manifestación a la que la mayoría nos negamos a ir. En Cataluña vivimos siete millones que no merecemos el daño que nos están haciendo con métodos preconstitucionales. En contra de lo que les sucede a ustedes, señores Rajoy, Zaplana y Acebes, a la mayoría de los catalanes nos importa España y sabemos que les importa un bledo Cataluña, porque de aquí no sacan votos. Y es que aquí se apuesta por una derecha liberal, moderna y culta, lo contrario de lo que ustedes representan con ese guión basado en mentiras populistas que ya empezó a representar Aznar siendo presidente y que tan buen resultado dio a ERC por la teoría de los extremos. Utilizan las contradicciones internas de las fuerzas políticas catalanas como mercancía contra ZP, sirviéndose, para su negocio particular, de la buena fe de todos los ciudadanos españoles, sean o no catalanes. Ninguna democracia se refuerza con el odio, que ustedes reparten como inocentes caramelos, sino con razonamientos y respeto. Con su odio nos hundimos todos. Sépanlo por si no saben nadar.