GREGORIO Peces-Barba, alto comisionado de apoyo a las víctimas del terrorismo, dijo el fin de semana que en su pesimismo sobre el fin de ETA «pesa sobre todo la falta de arrepentimiento de los terroristas». Y no está solo en esa percepción. Muchos españoles de todas las ideologías albergamos semejante desconfianza y tanto o más escepticismo, porque no queremos sufrir un nuevo desengaño. Peces-Barba podría añadir a las razones de su pesimismo la experiencia habida, que nos previene sobre la precipitación de quienes echan las campanas al vuelo. Creo que el presidente Zapatero, además de su optimismo antropológico, maneja una excelente información. Me ocurre otro tanto con el lendakari Ibarretxe, que, después de un largo silencio, ha vuelto al ruedo con el mensaje de que esto se va a arreglar, aunque aconseja no seguir poniéndole fecha todos los días al acontecimiento. Por su parte, Pernando Barrena, dirigente de Batasuna, les ha contado en Dublín a los irlandeses que dentro de unos pocos meses habrá «cambios significativos» en el panorama político vasco. El fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, ha dicho que ve factible que Batasuna participe con otro nombre en las próximas elecciones municipales. Y Mariano Rajoy ha reiterado su mensaje, pero ha admitido, con un claro sentido de la oportunidad, que «si los terroristas dejan de matar» se pueden introducir cambios, como modificar la política de persecución policial y judicial sin concesiones a los terroristas. Para ello, obviamente, ha exigido que se cuente con el PP. Pero, a todo esto, ¿qué dice ETA? Su comunicado del sábado fue desilusionante al limitarse a pedir a los demás que «den pasos ya», mientras ella sigue sin moverse. Y contra ese muro parecen estrellarse los creadores de expectativas. Porque si ETA no deja las armas (ni siquiera habla de ello), ¿de qué expectativas nos están hablando? ¿Qué otro «cambio significativo» puede ocurrir «en pocos meses»? ¿O sólo se crean expectativas porque no hacerlo es peor? Hay motivos para el optimismo, seguro, pero también para el pesimismo. Con ETA cabe todo. Échese un vistazo al pasado. Es muy ilustrativo.