11 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

ES ESPERANZADORA la respuesta de los jóvenes al programa Voz Natura, organizado por La Voz de Galicia a través de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre (La Voz, 4-6). Pronto serán diez años de apoyo a las iniciativas de centros educativos en los que se programa alguna actividad de protección, recuperación y potenciación de un ambiente más sano y con mejor futuro. Frente a tanto predicador ambientalista, Voz Natura da trigo. Los jóvenes que participan en estas actividades serán los dirigentes del futuro y tendrán una formación realista y positiva frente al ambiente. Quizá sea el momento de proponer una idea que hace tiempo me ronda la cabeza. Como saben, el protocolo de Kioto propone la reducción de las emisiones de CO2 a base de asignar una cuota máxima de emisión a cada país. Según La Voz (5-6), siete empresas gallegas rebasan las emisiones de dióxido de carbono que tienen asignadas por ese protocolo. Mi propuesta de protocolo ponderado tendría en cuenta las emisiones de CO2 (parte negativa) y las absorciones (parte positiva). Como es sabido, la absorción de CO2 se produce en las masas vegetales (arbóreas y de cualquier otro tipo) en las cuales hay función clorofílica. La relación entre emisión y absorción de CO2 daría lugar a un coeficiente relativo que quizá hiciese que la verde Galicia (con un gran potencial de absorción) no rebasase el nivel establecido. El coeficiente se vería mejorado por plantaciones de árboles realizadas dentro de Voz Natura o de cualquier otra iniciativa.