En el 2013 celebraremos el tercer centenario de la fundación de la Real Academia Española (RAE) cuyo Diccionario (DRAE) recibe cada día más de dos millones de consultas electrónicas. Y para cumplir los tres siglos de existencia con la mayor dignidad posible, la Academia trata de adaptarse a los cambios sociales y, del mismo modo que elimina palabras caídas en desuso, incorpora voces nuevas a su Diccionario. La versión electrónica del DRAE ya ha incorporado voces como ?chat?, ?friki?, ?bloguero? y ?nestlé electrónico?, digo, ?tableta electrónica?. También ha incorporado palabras como ?canalillo?, ?gayumbos?, ?peñazo?, ?culamen? -voz horrenda donde las haya- y ?acojonamiento?, que, fonéticamente, evoca el ?desencajonamiento? taurino. El gran acierto de esta nueva tacada de palabras admitidas -casi dos mil- es la incorporación al DRAE del, hasta la fecha, para la Academia, igual que para el PP, abominable matrimonio homosexual. Como bien sabe el presidente del Gobierno, el PP mantiene, ignominiosamente, recurrida ante el Tribunal Constitucional (TC) la ley, promulgada en el 2005 por el Gobierno de Zapatero, que aprobó el matrimonio homosexual. Ahora la Academia, en la voz matrimonio, incorpora esta acepción de ?matrimonio homosexual?: «En determinadas legislaciones, unión de dos personas del mismo sexo, concertada mediante ciertos ritos o formalidades legales, para establecer y mantener una comunidad de vida e intereses». ¿Retirará Rajoy ese recurso tan bochornoso?