E l ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, como la corneja de los cuentos, ha anunciado que prohibirá el aborto cuando se detecten malformaciones en el feto. ¿Sabe este ministro lo que es una malformación en el feto? Nadie duda de que el ministro de Justicia es un experto en neurociencia. Pero, por si el sol del verano le ha atrofiado la memoria, recordémosle que un niño que nazca con malformación puede sufrir las siguientes gracias: parálisis de ambas piernas; incontinencia de orina y de heces; e hidrocefalia y deficiencia mental en más del 50 % de los casos. ¿Se imagina el ministro, que, ya como alcalde faraónico de Madrid, nos demostró que es un visionario peligroso, el grado de padecimiento que tiene que sufrir un niño nacido con estas patologías? ¿Piensa en los sufrimientos de las madres de estos niños? ¿Piensa en que las madres con recursos económicos irán a abortar al extranjero y las madres que carezcan de ellos tendrán que recurrir a abortos clandestinos sin garantías médicas? ¿Recuerda que Mariano Rajoy anunció, en el 2009, que la ley del aborto vigente debía mantenerse sin modificar?