La presentación de la espléndida novela histórica El evangelio de Venus, del periodista Alfonso S. Palomares, en la Casa de Galicia en Madrid nos descubre la última década del siglo IX y las tres primeras décadas del siglo X. Para mí, que, al menos de momento, no me animo a viajar a Atapuerca, la cultura occidental comienza con Homero, en el siglo VIII a. de C., y llega hasta hoy mismo. La cultura occidental, en su primera fase, comienza con Homero y termina, en el siglo V, con la caída de Roma. De estos doce siglos de historia he leído unas cuantas cosas, he traducido a algunos poetas y hasta he escrito algún libro de divulgación de historia griega y romana. La historia medieval me la salto íntegramente -digamos unos 900 años- y recupero la historia cuando, en Italia, comienza el Renacimiento. Leí las primeras páginas de El evangelio de Venus, cuyo título está inspirado en un texto de Liutprando da Cremona, arzobispo de Cremona en el siglo X, unos minutos antes de la brillante presentación de la novela, oficiada por José Ramón Ónega, director de la Casa de Galicia, la exministra Carmen Alborch y Daniel Fernández, editor del sello Edhasa. La lectura de las primeras páginas me arrebató. La profunda documentación y su justa dosificación en el texto me encantaron. ¡Y qué historia!: entre los años 891 y 932, tres mujeres se hicieron con el poder en Roma y manejaron el papado. Humor y erotismo hacen leer la novela sonriendo y, a ratos, soñando con sexo.