No era puro teatro, creía que las niñas y la madre eran suyas

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Anna y Olivia.
Anna y Olivia.

10 jun 2021 . Actualizado a las 23:24 h.

Las últimas declaraciones de la madre eran conciliadoras. Lo fueron desde el primer momento. Insistía en que no creía que su ex hubiese matado a las niñas. Pero la delegación del Gobierno en Tenerife confirmó que el cuerpo que halló el buque gallego Ángeles Alvariño, con base en Vigo, era el de una menor y correspondía a una de las hijas, Olivia. Así se informó a la familia.

A medida que se van conociendo los detalles, el horror se extiende por España. Llevábamos muchos días mirando hacia unas islas que habían dejado de ser afortunadas por culpa del carácter posesivo y cruel de Tomás Gimeno. La madre Beatriz Zimmerman, de 35 años, desde la noche que no las devolvió, trató de convencerlo para que lo hiciese. Aquella noche habló varias veces por el móvil con él. La primera, él le prometió que se las llevaría, pero más tarde. Que aún estaban cenando. La segunda fue una conversación mucho más complicada. Ella intentó reconducir sin éxito la actitud de su ex. Luego ya no le cogió el móvil.

Debe ser tremendo pasar de intentar hablar con él a que ya no te dé señal el aparato del hombre que se ha llevado a tus hijas. Tomás Gimeno pertenece a una familia acaudalada de las islas y jamás entendió que Beatriz tenía todo el derecho del mundo a separarse de él y a iniciar una nueva vida. Él no soportaba esa situación. Es típico en las personas posesivas. En seres que creen que su exmujer es de ellos. Que sus hijas son de ellos. Están enloquecidos. No entienden que nadie es una propiedad de otra persona. Los seres humanos son libres. Y ni siquiera los hijos nos pertenecen, solo tenemos que criarlos y cuidarlos mientras son menores y no lo pueden hacer ellos. El camino de la posesión es la ruta del espanto.

Anna y Olivia, 1 y 6 años, rubias como el trigo, están en los ojos de todos nosotros. La madre difundió sus imágenes, sus vídeos, para contribuir a que cualquiera pudiera ayudar con una pista. Pero, poco a poco, todo se fue oscureciendo. Iba tomando forma la peor hipótesis que ahora tendrá que confirmar la investigación. El cadáver de la menor hallada por el barco era el de una de las niñas. Apareció en una bolsa. Encontraron otra bolsa vacía en el que podría haber estado el otro cuerpo. ¿Dónde está él? Terminará por saberse si también está en el fondo del mar.

Cuando se encontró la bombona de oxígeno con un número de serie que correspondía a una que usaba el padre, se iba estrechando el cerco hacia el peor desenlace. El que estamos viviendo en directo. Las muertes nunca sirven de nada. Pero ojalá que el impacto de este desastre sea un primer paso para que los hombres que se creen que una pareja es una finca, un coche, una plaza de garaje que compran, entiendan que ellas siempre tienen derecho a dejar de querer. A Tomás le molestaba que ella tuviese una nueva pareja, mayor. «Un viejo no va a criar a mis hijas». Infame. No. Es mejor hundirlas en el mar.