Apología de la UE

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

Emilio Naranjo | EFE

13 jun 2022 . Actualizado a las 09:04 h.

La UE es el mayor espacio de libertad y bienestar del mundo, aunque a veces se tienda a olvidar o difuminar por sus lógicas deficiencias, al ser una organización compuesta por 27 países. No es de extrañar que la extrema derecha, los nacionalismos y los populismos de todo signo la vean con recelos. Significa todo lo que rechazan. Las democracias europeas son un baluarte, un refugio, en un mundo multipolar donde dictaduras como China o Rusia resultan amenazantes. Viene esto a cuento de la crisis con Argelia, que tras anunciar que cortaba sus relaciones comerciales con España tuvo que recular, a la vista de la firmeza de la UE, que reaccionó rápidamente en apoyo del Gobierno.

Mientras aquí había quien era comprensivo con la posición de Argel y negaba que el Ejecutivo represente a los españoles, en Bruselas no se dejaba lugar a dudas: el país magrebí debe cumplir sus compromisos comerciales. Bromas, las justas. Otra cosa es que se critique internamente, con toda la razón, la forma en que Pedro Sánchez dio un giro a la política española en relación con el Sáhara, porque se gestionó mal y sigue sin explicarse convincentemente. Era evidente que acercarse a Marruecos tendría el coste de enfadar a Argelia, otro régimen autoritario, como el de Rabat, para el que el Sáhara es un instrumento político en su lucha por la hegemonía en el Magreb. Marruecos es un gran aliado de Estados Unidos e Israel; Argelia, lo es de Rusia. España apoya a Ucrania. Es lógico pensar que Moscú, empeñado en desestabilizar las democracias europeas, tiene mucho que ver con la reacción argelina. Pero la UE ha salido al rescate de la diplomacia española, imponiendo su autoridad. Veremos si es suficiente.