Datos macro, riqueza y salarios: ¿como un cohete o como «o foguete»?

José Mª Da-Rocha Álvarez AL DÍA

OPINIÓN

María Pedreda

24 may 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La Comisión Europea ha publicado estos días las últimas previsiones de las economías de los 27. Como siempre ocurre antes de unas elecciones, los distintos actores políticos hacen declaraciones sobre los datos publicados.

Para el presidente, las últimas previsiones de crecimiento del PIB, 2,1 % en el 2024, indican que «la economía española va como un cohete... [ya que estamos creciendo] tres veces más que la media de la eurozona … [esto] son datos espectaculares». Por el contrario, para la vicepresidenta segunda, «aunque los datos macro vayan muy bien […] la mediana salarial [indica] que [con los salarios del 2024] no se vive bien».

¿Quién tiene razón? ¿De verdad los datos macros pueden ser tan buenos si los salarios no permiten vivir con dignidad? Vamos por partes.

Cuando los organismos internacionales hacen énfasis en que la tasa de crecimiento del PIB de una economía es alta no están diciendo que esa «economía vaya como un cohete». Lo que quieren decir es que el Gobierno de ese país puede hacer frente a sus obligaciones financieras (vamos, que puede pagar sus deudas). El PIB mide el total de los ingresos que se puede recaudar y lo mismo da si recaudamos poniendo impuestos a muchos pobres o a pocos ricos.

Sin embargo, yo entiendo (y enseño a mis alumnos) que las economías van como un cohete si aumenta la riqueza de los hogares. Para ello es preciso que aumenten las rentas salariales, que son el origen de 2/3 de la riqueza. Un PIB que crece mucho no siempre es una «señal» de que «la economía va como un cohete». Se pueden observar altas tasas de crecimiento del PIB que sean compatibles con bajas tasas de crecimiento de la riqueza (y de los salarios) si la población crece mucho. No somos más ricos, pero si somos muchos podemos pagar deudas del Estado más grandes.

Por ello, la Comisión Europea también hace previsiones de población, trabajadores y rentas salariales (que se publican al mismo tiempo que las previsiones del PIB). ¿Y qué dicen esas previsiones cuando se utilizan para medir la riqueza?

Las previsiones de la Comisión Europea indican que el PIB español crece debido al aumento de la población y el empleo (gracias a la fuerte inmigración), pero que este aumento del empleo no se acompaña de un aumento de la productividad. Mientras en Portugal la productividad aparente (el PIB por trabajador) está creciendo un 0,7 %, en España no está creciendo nada, y por ello los salarios crecen en nuestro país menos que en el vecino.

La falta de crecimiento de la productividad y de los salarios lastra el crecimiento de la riqueza. El PIB per cápita está creciendo en el 2024 un 25 % menos en España que en Portugal (1,2 frente a 1,6). Y la previsión de la Comisión Europea es que la brecha de crecimiento de la riqueza empeore en el 2025 (1,1 en España frente a 1,8 en Portugal).

Así que los dos comentarios son correctos. Los recursos del Estado crecen y podemos sostener el déficit —que no rebasará el 3 %— y ello son buenas noticias, pero la productividad y los salarios no crecen como en Portugal. A mí, como a la vicepresidenta segunda, creo que nos gustaría más ir como o foguete portugués.