El grisú es metano

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

PACO PAREDES | EFE

02 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El grisú es un gas que puede encontrarse en las minas subterráneas de carbón, capaz de formar atmósferas explosivas. El componente principal del grisú es el metano, que es un hidrocarburo saturado (alcano), cuya fórmula es CH4. El grisú tiene el mismo origen que el carbón y se forma a la vez que él.

La mayor parte del grisú, en torno al 95 %, se encuentra adsorbido sobre la superficie interna del carbón. El resto, alrededor del 5 %, está en forma libre en las grietas, fisuras y fracturas que existen en el interior del propio carbón. El que no está adsorbido es el que puede explotar.

Desde el punto de vista de la seguridad en las minas subterráneas de carbón hay que tener en cuenta que la inflamabilidad de la mezcla de metano y aire es explosiva entre el 5 % y el 15 %, límite inferior de explosividad y límite superior (LSE), respectivamente.

Cuando la concentración de metano se encuentra entre los límites de explosividad, puede producirse una explosión si en la zona existe una fuente de energía suficiente. Esta puede ser llamas, chispas de origen mecánico o eléctrico, etcétera. Una explosión de grisú se desarrolla como una onda de choque (un aumento repentino de presión) seguida de un frente de reacción (una llama).

En caso de producirse una explosión de grisú, las consecuencias pueden ser catastróficas en pérdidas de vidas humanas y materiales, como ha ocurrido en la mina de Cerredo, situada entre Asturias y León.