Gafas con inteligencia artificial

OPINIÓN

22 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La alianza entre Meta y la multinacional franco-italiana EssilorLuxottica, iniciada hace cinco años con las Ray-Ban Stories —cuando la compañía fundada por Mark Zuckerberg era todavía Facebook—, ha dado el impulso definitivo que necesitaba el nicho tecnológico de las gafas inteligentes. Un dispositivo wearable (para vestir o llevar puesto) que se suma a smartwatches, pulseras de actividad, auriculares, anillos y conceptos como Project Maxwell, el colgante con cámara que Motorola presentó a principios de mes en el Consumer Electronic Show de Las Vegas. Según la consultora Citi, los envíos de gafas inteligentes crecerán un 105 % anual hasta el 2030, alcanzando los 112 millones de unidades. El desarrollo de este tipo de dispositivos se enfrenta a diversos desafíos, que van desde las capacidades de semiconductores y baterías hasta la necesidad de crear pantallas avanzadas compatibles con lentes graduadas.

Mientras otras categorías tecnológicas como los móviles o las tabletas han visto caer sus cifras de ventas en los últimos años, los wearables llevan creciendo por encima del 8 % desde el 2022. Y el 2026 puede ser el año en el que exploten las smartglasses, que aúnan numerosas funciones avanzadas con la comodidad de no tener que mover un dedo (literalmente) para operar con ellas, ya que se interactúa mediante micrófonos, altavoces y, en algunos casos, proyecciones que se superponen al campo de visión a través de sus cristales.

El año pasado, Meta amplió su gama de gafas con IA a la marca Oakley, conocida por su enfoque deportivo y de actividades de aventura. Tiene dos modelos, HSTN y Vanguard, que utilicé en el CES para grabar algunos vídeos, con resolución hasta 3K y gran angular de 122 grados. Cuentan con modo cámara lenta, Hyperlapse y estabilización ajustable. La integración con Garmin y Strava permite que empiecen a grabar automáticamente cuando se alcanzan objetivos de distancia clave o aumenta la frecuencia cardíaca, velocidad o altitud, y superponer métricas de rendimiento en vídeos y fotos. Y acaban de recibir una actualización de software con la que solo tienes que decir: «Hey Meta, pon una canción que encaje con lo que estoy viendo», y al instante escuchamos música que se adapta a lo que nos rodea, combinando el reconocimiento visual a través de IA con la inteligencia musical de Spotify.