Drones

OPINIÓN

Un soldado prepara un dron para su lanzamiento en la guerra de Ucrania.
Un soldado prepara un dron para su lanzamiento en la guerra de Ucrania. CONTACTO vía Europa Press | EUROPAPRESS

10 mar 2026 . Actualizado a las 11:44 h.

Viajamos tanto que ya no sabemos qué hacer para disfrutar de unas vacaciones excitantes. Hasta hace quince días estaban de moda los cruceros por el mar Caspio y el golfo Pérsico, los combinados Manama-Doha-Dubái, el turismo de experiencias saudíes y omaníes… Las camas balinesas empalagan y los safaris keniatas hastían. Preferimos contratar un paquete completo que incluya Auschwitz, el tour de la Inquisición en Toledo y Vive Chernóbil. El Dark Tourism está de moda y las agencias gallegas organizan las rutas del Vigo Negro y Paranormal, de la Costa da Morte y sus Leyendas Negras, de los Pueblos Abandonados de Ourense y los Cementerios Inquietantes, con parada en los de Camariñas, San Amaro y Pereiró, que incluye el escenario de los fusilamientos del 36.

Podría apuntarme al turismo oscuro e incierto y viajar a Cuba, donde, tras publicar hace años un reportaje en La Voz sobre turismo sexual, un agregado de la embajada me declaró persona non grata mediante una carta al director. Y he escrito tantas lindezas sobre Trump que igual tengo suerte y vivo una dark experience viajando a Estados Unidos. ¿Hay algo más excitante que, al llegar a un país, te detengan y te devuelvan?

Banalizamos tanto el mal que entendemos la guerra únicamente como una sucesión de misiles y torpedos. Vemos explosiones y columnas de humo en la tele con el asombro de quien se emociona ante una hazaña bélica. Trivializamos la destrucción cambiando de canal en busca del mejor documental de catástrofes, como si la guerra fuera otra oferta de turismo oscuro. Pero no, la guerra no la organizan las agencias viajes mayoristas para luego vender paquetes siniestros de dark tourism. La guerra es que tu hija se marche feliz a clase y un dron errante destruya su aula.