En la senda de Silicon Valley

P. Seoane OURENSE

OURENSE

PILI PROL

Crónica | Humedad, agricultura e innovación espontánea Un experto en innovación afirma que algunas características de Ourense invitan a ver el futuro con optimismo y apuesta por el desarrollo de la tecnología y el turismo

26 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Innovar o morir. Roberto Carballo, doctor en Ciencias Económicas y director de la cátedra de innovación y gestión del conocimiento de la Complutense de Madrid, no se limita a analizar la necesidad de renovar y mejorar, sino que va más allá. A su juicio, en Ourense concurren una serie de circunstancias que, frente a la cruda realidad, invitan al optimismo. Ourense, cree, es tierra abonada para la innovación espontánea. El futuro, dice, es optimista. Si la América profunda ha sido escenario del florecimiento de empresas y asentamiento de fenómenos como Silicon Valley, por qué no Ourense, se pregunta, si también hay humedad y es un área eminentemente agrícola. «Hay determinados lugares donde, sin hacer nada, surgen fenómenos de innovación espontánea. Estudiando esos lugares he encontrado una serie de variables que coinciden y acaban ligándose como elementos básicos. El Ourense Sur es y puede ser una de ellas. Hay cosas que están ahí y yo las identifico», dice, a modo de introducción, el especialista. Entre estos elementos identificativos hay dos que, para Roberto Carballo, adquieren un significativo valor. Uno, ser zonas de agricultura intensiva, lo cual genera un espacio «tolerante, democrático y muy equilibrado entre sexos, en el que la mujer juega un papel tremendamente importante». El segundo, la humedad. «Montones de sitios. El más famoso, Silicon Valley, está lleno de humedad y además tiene agricultura, que en su día desarrollaron los jesuitas, cuando el valle era conocido de Santa Clara». Aislamiento geopolítico Para este investigador, experto en innovación social y socio-económica, es necesario valorar «el aislamiento tan importante que ha habido en Ourense», al tratarse de un «lugar geopolíticamente poco bien situada». Y cómo ha sobrevivido, pese a la emigración. «Ha sido una gran sangría. Mucha gente se ha ido a la aventura, porque tenía que arriesgar más. Ha tenido que luchar. La emigración ha dado gente tremendamente interesante y ha llevado a un envejecimiento de la población. Se ha mejorado en los últimos años porque la situación en España también lo ha hecho, pero también se han estancado los procesos migratorios, porque es posible tener fuentes de vida donde estás». El salto al desarrollo pasa, a juicio de este especialista que ayer explicó sus puntos de visto en una jornada sobre innovación de la escuela de negocios Caixanova, por un buen proyecto y por creer en él. Su diagnóstico está muy claro. «Aquí está poco desarrollado el sector relacionado con internet, cuando tiene todas las características para desarrollarse, como en la América profunda: esto, en gran medida, es la Galicia profunda». La combinación de naturaleza y turismo es, según dice, uno de los soportes del futuro, con una apuesta clara por un turismo de calidad, siempre más apetecible y rentable que el de masas. Apunta el experto, por otra parte, que la tecnología debe ser otra de las bazas. Con un matiz: «es más fácil hacer tecnología aquí que en Vigo, por ejemplo; la prisa que hay en Vigo es mucha». Diseño El reto, de todos modos, más allá de la espontaneidad, pasa por la innovación diseñada. «La administración debe facilitar los recursos para que sea posible: no sólo pagar, sino facilitar las cosas, no hacerlas difíciles, que sea un proyecto suyo y puedan explotarlo políticamente es lo de menos, pero el liderazgo deberían asumirlo instituciones combinadas y abiertas, desde el Parque Tecnológico a la Universidad, que debería estar un poco más implicada. Y trabajar con la gente joven desde el aula». El reto de la innovación debe, por otra parte, afrontarse desde posiciones de humildad socrática, viendo el proyecto «no como un plan estratégico, sino como un conjunto de elementos que te permitan cooperar: la clave del éxito está en aprovechar lo que hay y completarlo con otros pasos en el ámbito educativo, el desarrollo local y la concienciación de la vertiente innovadora sobre la conservadora. «Por desgracia la mayoría de la gente que dirige tiende a enfatizar más en conservar puestos que en hacer cosas nuevas. Es cuestión de talante», concluye.