CONTRAPUNTO | O |
24 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.TENÍA que ser el día de San Francisco de Sales. El patrono de los periodistas no podía llegar en el 2006 cargado de noticias negativas para un Ourense más acostumbrado a los lamentos que a los hurras. Coincidiendo con su fiesta, dos buenas nuevas vinieron a reconfortarnos con el mundo. Por un lado, Naciones Unidas pone a Ourense como ejemplo de ciudad saludable premiando la rehabilitación del casco antiguo de la capital de la provincia y la gestión de los residuos. De 50 actuaciones premiadas en toda España, dos pertenecen al concello ourensano. A la vez, el área de Allariz, que engloba a los Ayuntamientos de Vilar de Santos, Rairiz de Veiga, A Bola y Allariz, obtuvo el diploma de reserva de la Biosfera por la puesta en valor de los recursos naturales y etnográficos. Sendos reconocimientos, tanto el de Naciones Unidas como el de la Unesco, vienen a significar que estamos en el buen camino en la recuperación de la capital y algunas villas para el mayor disfrute de la ciudadanía de los respectivos lugares. Ourense y Allariz son, ahora, el estandarte a seguir por los restantes Concellos con el fin de preservar lo que la Naturaleza nos legó y ponerlo en disposición de rentabilizarlo para evitar así la sangría que a la provincia le supone la marcha de centenares de jóvenes que buscan su futuro lejos de nuestras fronteras. Las apuestas decididas por las potencialidades propias de la provincia (como puede ser el termalismo y la industria textil) harán de Ourense un lugar de estancia y no un sitio de paso, no sólo para los turistas sino, y especialmente, para las generaciones del futuro. La puesta en valor de situaciones positivas, como las que acaban de ser premiadas, es lo que tendría que generalizarse en la totalidad de los 92 ayuntamientos. Es una prioridad que debieran difundir los partidos y ejecutar sus representantes.