Rúa do Paseo La ciudad y la provincia recuperaron la nostalgia de los viejos «cacharros» que recorrían las antiguas carreteras, mientras otros buscaron su coche «personalizado»
17 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El mundo del motor es siempre sorprendente y rico en variedades y contrastes. Ayer se pudo disfrutar en Ourense de algunas de estas manifestaciones. De la ciudad partía la expedición de coches clásicos para satisfacción de los amantes de estos viejos cacharros que atesoran en sus mecánicas años de experiencia y miles de kilómetros y vivencias amalgamadas en sus habitáculos. Y en Expourense se vivía el contraste de la nueva tendencia del mundo del motor: el tunnig. Como conseguir un coche único y personalizado es la filosofía de este movimiento. Plasticidad y destreza En la piscina de Os Remedios se pudo disfrutar de un espectáculo de precisión y plasticidad único: el campeonato gallego de natación sincronizada. Y los aficionados al automodelismo se dieron cita en el Parque Tecnolóxico para ver a aficionados como la promesa ourensana Carlos Fernández y su prototipo.