Crónica | En San Xoán estrenan programa lúdico
26 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Desde que se inauguró, en marzo del 2003, el albergue Os Biocos de San Xoán de Río se ha ido creando justa fama para todos aquellos colectivos escolares o grupos juveniles interesados en realizar actividades en la naturaleza. Durante el curso escolar las visitas son constantes y desde toda Galicia llegan grupos de niños y jóvenes para disfrutar de las instalaciones. Sin embargo, y aunque en el municipio están encantados con el funcionamiento de las instalaciones en este aspecto, faltaba conseguir el mismo nivel de interés en el público adulto, mucho más escaso hasta el momento. Al fin y al cabo fueron necesarios muchos años y sesenta millones de las antiguas pesetas para convertir la parcela de diez hectáreas -en la que se ubicaban las instalaciones de Radio-Faro que controló la navegación marítima y aérea desde 1968 a 1994- en un albergue con cien plazas. Así que, dándole vueltas a cómo convertir Os Biocos en un foco de atracción para posibles turistas adultos en época veraniega que, de paso, conozcan los otros atractivos del municipio, los gestores decidieron aprovechar su mejor baza, la denominada Casa das Estrelas y su gran cúpula astronómica. La empresa de animación y tiempo libre, Altega, de la capital ourensana, fue la elegida para desarrollar la idea, y de ahí surgió «Paseando coas estrelas». La iniciativa está dando sus primeros pasos en esta segunda quincena de julio -hubo media docena de participantes el pasado viernes y mañana habrá otra cita- pero el objetivo es potenciarla sobre todo en agosto. Dositeo Veiga, el director del programa, explica que se trata de «unha sesión de astronomía didáctica, de un par de horas de duración, na que ensinamos a mirar o ceo, a identificar as estrelas de verán e obxetos concretos coa axuda do telescopio». Pero además, los participantes se enteran de la mitología relacionada con las estrellas, aprenden a manejar planisferios y, en caso de que haga mal tiempo, sustituir la observación directa por un planetario virtual. El precio de la actividad -que comienza a las once de la noche- es de tan sólo cinco euros, pero eso sí, hay que llevar ropa de abrigo y reservar plaza con tiempo porque cada jornada se limita a 20 o 25 participantes.