01 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
La palabra talismán en esta provincia es «turismo». Se hable de termalismo, de nieve, de la guía de Chandrexa de Queixa presentada ayer o de las rehabilitadas estaciones de tren y siempre se acaba igual: el turismo como bálsamo para todos los males de la despoblación y la debilidad económica. No será qué fiamos demasiado a una utopía.