Sobre el carácter de España

Jerónimo Martel

OURENSE

04 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El pasado sábado día 28 de agosto Ribadavia rindió culto civil a su Festa da Istoria. Y la pregonera de esta edición de la fiesta Pilar Fontanilla instó a los ribadavienses a «recuperar e manter o seu patrimonio histórico», al continuar «festejando a irmandade e a convivencia entre culturas e relixións». Realidad histórica, ésta, a la que se ha referido el polémico historiador Américo Castro (Cantagallo, Brasil, 1885 - Lloret de Mar, España, 1972). Dice Carlos Rodríguez Eguía: «Para Castro, la convivencia entre moros, cristianos y judíos origina el ser hispánico, cuya característica es 'ante todo, haber existido como creyente', en 'el hondo sentido de la expresión del vivir en y desde la religión'". Efectivamente, afirma acerca de la historia de España ese historiador: «entre los siglos X y XV fue una contextura cristiano-islámico-judía». Y al respecto apostilla en fin el ensayista AntonioTovar: «de ahí, la unicidad de la historia y el carácter de España». Se da cita ahí la convivencia entre las tres grandes religiones monoteístas.