El Dépor encuentra dibujo y once

Pedro José Barreiros Pereira
P. Barreiros A CORUÑA/LA VOZ.

OURENSE

Riki cree que el esquema de cinco defensas puede servir para sumar muchos puntos a domicilio

16 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

No hay recetas mágicas en el Dépor, solo un punto de inflexión en el que cerró su errática trayectoria y volvió a sonreír. El alabado esquema de cinco defensas se torna, en opinión de la plantilla, en el envoltorio de un cambio que abarca más premisas. Porque, subraya Aranzubia, también se puede defender y no pasar apuros con cuatro zagueros. Y la sensación que envuelve al equipo es de más protección y seguridad, resalta Juan Rodríguez. Con el añadido, insiste Riki, de que la confianza colectiva ayuda a mejorar el rendimiento individual. Habida cuenta del sustancial cambio de resultados producido en el equipo coruñés, bien parece que lo ocurrido tiene más que ver con un terremoto que con un simple maquillaje. No en vano, se pasó de probar a 28 futbolistas para encontrar en las tres últimas jornadas de Liga un once inamovible: solo Rindaroy, que fue sustituido en el descanso del Espanyol por Seoane y no ha vuelto, mantiene la duda en el lateral zurdo. El resto es ya conocido -Aranzubia, Manuel Pablo, Colotto, Aythami, Lopo, Juan Rodríguez, Rubén Pérez, Saúl, Adrián y Riki- y funciona: siete puntos de nueve posibles. «Yo creo que era una cuestión psicológica. Está claro que necesitábamos un cambio y este vino acompañado de un resultado positivo, que luego a la semana siguiente se reafirmó y ya todos veíamos las cosas de diferente manera», subraya Aranzubia. También Riki se refiere a aquel «el fútbol es un estado de ánimo» que repite Valdano. «Los resultados te dan mucha confianza y llevamos una racha de triunfos y goles buena. Cuando un jugador tiene confianza puede rendir mejor. Antes no teníamos confianza y así te sientes más agarrotado e influye en tu rendimiento. Ahora nos sentimos más seguros», señala el madrileño, que ve especialmente útil el dibujo lejos de Riazor. «Para mí es un sistema con más ventajas que inconvenientes. Me parece que, sobre todo fuera de casa, nos puede servir mucho y es un estilo muy bueno, porque estamos replegados. Además, poniéndonos por delante en el marcador, vamos a tener más contragolpes que con otros esquemas», añade. Riki, básico en el esquema, indica que la recuperación deportivista no pasará la prueba definitiva hasta que repita en casa su buen rendimiento fuera. «Tenemos que salir convencidos de ganar. Hay muchos equipos en uno o dos puntos de diferencia y tenemos el factor casa y hay que hacerlo bueno», apunta. En opinión de Aranzubia, el sistema sirve para endurecer el perfil deportivista, excesivamente frágil durante las primeras jornadas. «Desde mi posición veo que somos un equipo difícil de que nos hagan ocasiones, porque al final no es solo porque sean cinco atrás, sino porque el equipo trabaja y hace las cosas bien», declara.