EEn este próximo septiembre verá la luz un libro titulado El latín en la jurisprudencia actual del que son autores el presidente de la Audiencia Provincial de Ourense, Fernando Alañón, la magistrada de la misma Audiencia, Josefina Otero, y la catedrática de Lengua Española, María do Carmo Henríquez. Esto me hace recordar el mundo de las sentencias latinas -se entienden en términos filológicos, no jurídicos-. Hay dos muy conocidas e interrelacionadas. La primera dice: «Fiat iustitia et pereat mundus» (Hágase justicia aunque perezca o se hunda el mundo). Fue el lema de Fernando I de Castilla y León, citado por Kant. Y la segunda añade -por lo que se refiere a la aplicación legalista de la ley al pie de la letra- «Summum ius, summa iniuria» (Sumo derecho, suma injusticia). Este aforismo latino figura en la obra De Officiis de Cicerón. Ya, el caso Benigno Moure no está sub iudice. Goza de la llamada «santidad de la cosa juzgada». Pero admite todavía alguna equidad relativa al régimen carcelario.