Los comercios notaron este verano un descenso en las ventas ya que la fortaleza del euro sobre el peso o el dólar no les compensa
02 sep 2012 . Actualizado a las 07:15 h.La constancia de que durante este verano la visita de emigrantes a Ourense haya sido mucho menor es palpable por el simple hecho de que muchas de sus casas permanecieran cerradas. Aunque las circunstancias pueden ser variadas, sí se ha notado que la pérdida de poder adquisitivo a la hora de cambiar pesos mexicanos o dólares por euros, ha condicionado por una parte la visita de familias enteras durante todos los meses de verano - antes era lo habitual- y la merma en los gastos que los emigrantes hacen en su tierra de origen.
Según explican desde el comercio de textil Lamarga en O Carballiño este año, especialmente, ha habido un bajón en el número de emigrantes que llegaron a estas tierras que también se ha notado en un descenso en la cantidad de dinero que se gastan. «El viaje, ahora les resulta mucho mas caro. Imagínate una familia de 5 ó 6 personas. Al final les sale más a cuenta desplazarse a Cancún», explica el propietario de Lamarga que además destaca que anteriormente los emigrantes compraban grandes cantidades de ropa de invierno para llevar a sus casas y que ahora, debido a la fortaleza del euro, no les compensa. «Llevaban de todo, pero no solo ropa, ahora parece que ya no la compran aquí»
Al igual que el sector textil, otros han notado este bajón de ventas, como es el caso de la automoción con descenso no solo del número de vehículos vendidos sino también en la gama de los coches, siendo ahora más baratos. Las nuevas tecnologías también han supuesto un cambio radical en la relación entre los emigrantes y sus países de origen. Así muchos de ellos realizan las gestiones de sus viajes antes de pisar su tierra natal.