
El nuevo responsable de UGT defiende la inversión pública para frenar la «trayectoria decadente» de la provincia
02 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.A los sindicatos también les ha llegado la hora de adelgazar estructuras. En UGT asumen un proceso de «racionalización» unificando las secretarías comarcales en una provincial y renovando la directiva. Mario Franco González (Ourense, 1971) se ocupará de dirigir esta nueva etapa.
-¿Lo propusieron o se postuló?
-Yo ya era secretario de organización. Desde mayo, a raíz del congreso gallego, el anterior secretario, José Luis Fernández Celis, pasó a formar parte de la comisión ejecutiva nacional y, como yo ya venía haciéndome cargo de lo que antes era la unión comarcal, los compañeros me vieron como el sucesor natural, así que me dieron su apoyo para presentarme a esta nueva etapa.
-¿Por qué había que adelgazar las estructuras del sindicato?
-En el último congreso confederal se vio que dentro de la organización había alguna gestión que no era la adecuada. Ahora debe imperar la austeridad porque nuestros ingresos han caído, con el paro se han reducido las cuotas de los afiliados. Así que se pretende que los pocos recursos que tenemos se distribuyan de forma más eficiente.
-¿Son tiempos difíciles para el sindicalismo?
-Desde luego. A las organizaciones nos han sometido a una campaña de desprestigio brutal. Y cuando vienen los tiempos duros, a nadie le gusta estar ahí, la gente colabora menos. Ahora nos queda por delante la labor de recuperar lo perdido.
-¿Cuáles son los propósitos para los próximos cuatro años?
-Somos la primera fuerza sindical en Ourense y queremos seguir siéndolo. Además, vamos a intentar, con el apoyo de la organización, reconquistar todo el espacio que se ha recortado a los trabajadores en temas laborales y de derechos sociales.
-¿Cómo ve el panorama de la provincia de Ourense?
-No hay un tejido industrial adecuado y hay que tener en cuenta que somos la tercera provincia de Europa más envejecida, y eso es un lastre. Además la creación de empleo para los jóvenes es nula y se ven obligados a emigrar - yo mismo tengo familiares que se han tenido que marchar porque las expectativas de trabajo aquí son nulas- así que vamos a intentar que la administración tome medidas en inversión pública, que es el único motor que podría cambiar la trayectoria decadente que llevamos en la provincia.
-¿Cómo valora los resultados de las últimas elecciones?
-Teniendo en cuenta la situación que estamos pasando, con un gobierno autonómico que sigue los mandatos de Madrid, me parece que con esos resultados no vamos avanzar mucho. Parece que en Ourense somos muy conformistas con lo que tenemos, o que no queremos arriesgarnos a un cambio por lo que pueda pasar. Hoy mismo (por el pasado jueves) está en el juzgado por presunto delito de cohecho y tráfico de influencias José Luis Baltar. Viendo todo esto, no sé...
-¿Cuántos afiliados tienen ahora mismo?
-Estamos rondando los seis mil afiliados en la provincia. La cifra se ha mantenido relativamente estable porque, con la crisis se hicieron cuotas reducidas para que los afiliados pudieran mantenerse, aunque fueron años difíciles. Es una buena cifra aunque, desde luego, todo es mejorable La afiliación también depende de cómo haga su trabajo el delegado sindical.
-¿Es difícil conseguir militantes entre los jóvenes?
-Sí, por la precariedad laboral que existe. Pero ese es un campo en el que tenemos que trabajar más. Somos una ejecutiva joven y sabemos que el futuro está en este grupo. Conforme se vaya reestructurando el empleo, las cosas irán mejor.
-¿Será posible que algún 1 de mayo veamos a los tres sindicatos detrás de la misma pancarta?
-Si damos una imagen de unidad, mucho mejor. No es que no la demos, para algunas cosas estamos de acuerdo, pero desde luego son las que menos. Yo no tengo ningún problema en que vayamos juntos y creo que, aunque cada organización sindical tenga sus ideas, haremos una mejor labor en defensa de los derechos de los trabajadores a los que representamos.
«Si una persona teme perder su trabajo, es normal que se movilice y lo defienda»
Mario Franco tiene una amplia experiencia en el mundo sindical. Desde hace años es el presidente del comité de empresa de ADIF en la provincia y delegado de personal, tareas con las que continúa. «En la empresa ferroviaria el sindicalismo está muy arraigado. Tenemos ese sentimiento de defender los derechos de los trabajadores y también es cierto que disponemos de los recursos para poder hacerlo».
-Aquí en la provincia, ¿cuales son las principales preocupaciones de los trabajadores?
-La principal es tener un trabajo digno, de calidad y bien remunerado. Hemos llegado a un momento en el que el empleo no garantiza unas condiciones dignas para vivir. Hemos ido perdiendo sistemáticamente los derechos conquistados, ya no existe la seguridad de tener un contrato de trabajo indefinido, ahora lo que predomina son las contrataciones por días o incluso por horas.
-Las protestas protagonizadas en los últimos meses por empleados del sector de la limpieza han sido criticadas e, incluso, provocaron denuncias policiales. ¿Es ese el camino?
-Cuando la negociación se estanca o, simplemente, no existe, hay ciertas medidas de presión como las movilizaciones que sirven para exteriorizar esa situación. Son herramientas que las organizaciones sindicales tenemos y debemos usar porque es una forma de que la sociedad sepa lo que está ocurriendo, lo que pasa es que a veces puede haber alguien que lo eleva a un rango que no es el que debería. En todo caso, hay que valorar que hay personas que ven peligrar su trabajo y su medio de vida, y lo tienen que defender. Si esa persona solo tiene un ingreso es normal que lo defienda como pueda, y, sobre todo, si por la otra parte solo se ponen trabas y no se intenta llegar a un acuerdo.