Favoritos

María Doallo Freire
María Doallo NO SÉ NADA

OURENSE

MARCOS MÍGUEZ

Sobre la implicación, la exposición de Peter Lindbergh y su capacidad para mirar por dentro

09 dic 2021 . Actualizado a las 12:33 h.

Hace poco un amigo me dijo que le llama la atención mi capacidad para tener favoritos en todo. Creo que se trata de una cuestión de implicación. A mí me gusta opinar, aquí se ve. Además soy muy fiel a lo que siento y eso hace que mis favoritos perduren en el tiempo —aunque es habitual que se vayan sumando nuevos, no me escondo—. Por eso no me cuesta nada decir que Elliott Erwitt es mi fotógrafo favorito. Aunque la verdad es que cada día empato más con la forma de mirar que tiene Santi M. Amil. Al mismo tiempo, me muero viva con el italiano Luca Bigazzi, director de fotografía de casi todas las películas de Sorrentino. Pero fíjate que nunca había buceado en profundidad en el trabajo de Peter Lindbergh. Por supuesto que conocía su editorial de Rosalía —vivo en este mundo— o la sesión en la que consiguió que Linda Evangelista se cortase el pelo. Había leído sobre su compromiso con la belleza real y con la naturalidad sin filtros, pero todavía no sabía de su capacidad para retener y conmover. Lo hice gracias a la espectacular exposición que Marta Ortega ha puesto en marcha en A Coruña, Untold Stories. Lindbergh era su fotógrafo favorito. Una suerte, porque también era su amigo. Gracias a esta unión, nosotros podemos emocionarnos mirando a los ojos de las personas que el alemán retrató. Porque han atrapado el alma de sus protagonistas. Mis ojos favoritos en el mundo son los de mi madre. Tienen un océano detrás; y la inmensidad del mar abierto; y un millón de cascadas. Mientras veía la muestra pensé que ojalá poder retenerlos para siempre en una instantánea de Lindbergh. Intentaré conseguirlo yo misma. Por el momento hoy voy a descubrir al máximo a Xan Padrón, mañana tendréis sus fotos en la Sala Valente.