«En Valdeorras estamos precarios en traumatólogos y anestesistas»

María Cobas Vázquez
maría cobas O BARCO / LA VOZ

O BARCO DE VALDEORRAS

LOLITA VAZQUEZ

El nuevo gerente del Hospital Comarcal de Valdeorras, Francisco Contreras, dice que en O Barco se han encontrado un hospital que la gente siente muy suyo «y todo el mundo se implica»

08 nov 2019 . Actualizado a las 17:11 h.

Tras casi 30 años trabajando en el hospital de Ponferrada y asumiendo diversas jefaturas, en agosto Francisco Contreras (1956, Salamanca) hacía las maletas laborales para asumir la gerencia del Hospital Comarcal de Valdeorras. «Me gusta la gestión y quería estar un poco más metido de lleno; supe de que salía la plaza de gerente y me presenté», explica. Una vez tramitada su solicitud y aprobada por la Xunta, asume el puesto como «un reto de futuro».

-Un cambio importante, la sanidad es una competencia que está transferida y no será igual la gallega que la leonesa...

-Independientemente de que cada comunidad tiene su servicio de salud y su propia legislación, básicamente la sanidad es igual en todos sitios. El paciente que se pone malo, viene al hospital a que lo atiendan. La gestión de hospital es la misma, aunque hay connotaciones dentro de cada comunidad: qué centros de referencia tengo, qué disponibilidades...

-El enfermo en todos los sitios quieren que le curen, pero los recursos no son los mismos.

-Esa es la diferencia. Hospitales como este de O Barco, que es un hospital pequeño, tiene bastante especialidades; y otras tienen que venir porque no tienen envergadura para que existan aquí permanentemente y entonces recibimos el apoyo del hospital de Ourense en bastantes especialidades. Esa es la diferencia con hospitales grandes, que tienen todo. Pero luego, entre comunidades, es lo mismo. El hospital pequeño de León tiene el mismo problema que el pequeño de Galicia.

-¿Qué se encontró?

-Un hospital pequeño, con la gente que me ha recibido bien, acogedor en ese sentido. La gente lo toma como muy suyo. Tiene sus pros y sus contras. Te ayudan mucho a lo que quieres hacer, porque todo el mundo se implica; pero luego lo que no se hace bien, tiene más repercusión. Y me encontré con un cambio en la gestión que había a nivel de Galicia desde la nueva Ley de Salud, que modificó las áreas, y en ese sentido hay diferencias. Se depende mucho del hospital cabecera del área, que es Ourense.

-Que está muy lejos...

-Ese es el problema, que la comunicación es muy mala. No solo por O Barco, sino por todos los pueblos que abarca este distrito, con la dispersión geográfica que hay, y que la comunicación con Ourense es muy mala. La gente te lo dice: «¿Por qué no me envían a Ponferrada, que está más cerca?». Son comunidades autónomas diferentes, que está legislado así, y ahí no podemos por iniciativa nuestra derivar a Ponferrada. Tienen que ir a Ourense, o en superespecialidades a Vigo, Santiago o A Coruña. Cuando yo llegué a Ponferrada, que gestionaba la sanidad el Insalud, iba gente de la zona de O Barco a consultas y tratamientos allí.

-¿Sería más cómodo?

-Te lo diría el paciente, pero creo que cómodo sería por la distancia.

-La queja que hay aquí es que se dice que hay muchas especialidades, pero los médicos vienen solo en momentos puntuales.

-En determinadas especialidades vienen dos o tres días a la semana a pasar consulta y hacer pruebas. El resto del tiempo esa asistencia la cubre medicina interna, que es el servicio más potenciado porque es el que asume el mayor número patologías, y tiene que coger al paciente cardiológico, al neumológico, al reumatológico... El resto de especialidades quirúrgicas hay todas, algunas un poquito deficitarias en cuanto a facultativos. En ello andamos, intentando que esa cobertura se incremente.

-¿Está previsto que vengan más médicos?

-De momento no está confirmado nada. En traumatología y anestesia estamos precarios, con dos médicos por servicio. Cuatro sería lo perfecto, pero con tres estaríamos bien. Con Ourense estamos día a día intentando cubrir lo que el paciente necesita. Viene un anestesista cuando hace falta, y en traumatología tenemos apoyo dos días a la semana.

«Hemos iniciado la obra de reforma del laboratorio, con todo el aparataje nuevo»

Con las especialidades que hay ahora mismo, está la cartera cubierta. El gerente del HCV no prevé sumar más servicios. «Entraríamos en el campo de la superespecialidad, y no tendría sentido, porque no es que venga el facultativo superespecialista, es que no tiene medios para poder actuar, y a este hospital no se le va a dotar de una infraestructura innecesaria en este caso, porque ya estamos de sobra cubiertos. Incluso diría más, los mismos especialistas que vienen se encuentran a veces problemas porque el hospital no está dotado al 100 % para cubrir todo y hay que mandar al paciente a Ourense, que es lo que tratamos de evitar», dice Contreras.

-¿Y de material?

-Más que faltar, es el deterioro. Estoy en fase de ponerme al día de todo lo que es necesario. En principio lo básico está cubierto, en cuanto a lo que puede ser necesario día a día para lo que hace el hospital. Sí hemos iniciado ya la obra de reforma de todo el laboratorio, con todo el aparataje nuevo. Se va a modificar estructuralmente el laboratorio de análisis clínicos, hematología, microbiología; dotándolo de aparatos nuevos.

-¿Ha hecho muchos cambios en la jefaturas?

-Inicialmente no era mi intención. He venido con una idea continuista. Y una vez que vaya conociendo todo, si hay momento en que haya que tomar alguna determinación, se hará; pero mantengo todo lo que estaba. Sería muy torpe por mi parte hacer lo contrario.

-Cuando se vaya, ¿cómo le gustaría que le recordaran?

-Que digan que hubo un gerente que luchó y peleó por el hospital. Mi objetivo es que el hospital funcione, mejorar todo lo que podamos, porque siempre hay cosas que se pueden mejorar.

«La falta de especialistas obedece a un problema de planificación»

La gerencia integrada todavía no se ha hecho del todo efectiva. Aunque hay previsión «sin fecha» de que Francisco Contreras se haga cargo también de la gestión de atención primaria, «de momento no es así». A pesar de ello, conoce los problemas que hay en los centros de salud, como la supresión de un médico en el ambulatorio de Rubiá o la concentración de las consultas de pediatría en verano.

-A nivel de hospital, aquí tenemos un pediatra que sí que está todos los días. Cuando está de vacaciones, nos ayudan con la cobertura del servicio desde Ourense. En el tema de primaria, se han quitado en algún centro de salud, porque tampoco hay. Ahí queda cubierta la asistencia por el médico de familia, que es al que le corresponde asumir las enfermedades de los niños. ¿Que es lo mejor que hubiese pediatra? Lógicamente, para eso están. Y la atención sería mucho más especializada, pero la cobertura sanitaria no queda vacía.

-Quitar el pediatra del rural no ayuda mucho a potenciar el rural...

-El problema no es que queramos potenciar, es que tenga los medios y ahí viene el problema, porque no tenemos el medio para poder cubrirlo.

-Y Rubiá en pie de guerra porque les han quitado un médico.

-Se ha jubilado y se ha pasado el cupo al médico que queda. No sé si se va a cubrir, amortizada no tengo idea de que esté. Pero es que cuesta conseguir médicos de primaria.

-Supongo que eso ya no le corresponde al gerente, que es un problema que deben atajar desde el Gobierno, ¿no?

-Es un problema de planificación. Cuando yo acabé la carrera éramos 1.000 estudiantes de Medicina en Salamanca. En los primeros exámenes MIR íbamos 20.000 estudiantes y había 1.000 plazas. Había un nivel de interinidad enorme. Desde mi punto de vida puede ser mala planificación. ¿Por qué tantos estudiantes entonces y ahora tan pocos si hay déficit? Esta es una planificación a largo plazo, porque un especialista necesita seis años de formación en la carrera y cinco de especialidad, así que hay que planificar a diez u once años vista. Si voy a prever que voy a necesitar 5.000 especialistas, se tendrá que dar entrada para que salgan los que voy a necesitar. Creo que es una mala planificación y previsión, porque creo que todos los Gobiernos quisieran tener el servicio cubierto. Aunque dependiendo de la situación económica haya recortes o no, si planificas la parte facultativa, tendrá menos medios, pero si tienes lo básico, que es el profesional, tendríamos mucho ganado.