EN LA ONDA | O |
27 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.DENTRO DE un año, a estas alturas ya sabremos quienes son los nuevos alcaldes. Habremos superado ya el sarampión y la fiebre de las municipales que en algunos concellos ya presenta síntomas graves. Es el caso de Pontevedra, donde el BNG ya confirmó a Lores por aclamación, el PP busca desesperadamente sustituto para Tere Pedrosa, y el PSOE espera para confirmar posiblemente a Tere Casal; aunque no todos la apoyen. En todo caso, las estrategias ya están diseñadas y durante este año asistiremos a desencuentros varios entre los socios de Gobierno. De cara a la galería, BNG y PSOE repiten hasta la saciedad que son ejemplo de buen entendimiento político; pero con la boca pequeña sueltan de todo. Los socialistas saben que si quieren aspirar a algo deben marcar diferencias con los nacionalistas. Con ese objetivo, han decidido buscar disensiones e incluso posicionamientos enfrentados, aunque sean más mediáticos que otra cosa. Lo sucedido con la plaza Concepción Arenal fue solo un ejemplo. Es más, algún responsable del PSOE reconoce en privado que lo más rentable para ellos sería que los expulsaran del gobierno local; aunque sabe que eso es política ficción. De momento, los de la rosa preparan con mimo la visita de Emilio Pérez Touriño a su ciudad. Habrá foto con Lores y con Tere Casal y comida con las fuerzas vivas: sindicatos, empresarios, representantes vecinales y personalidades relevantes. El problema es que algunos van a ir para pedir explicaciones: circunvalación, peajes, autovía a Vigo, Hospital Unico, y como no, Ence. Vamos como en el 5-J del 98. La duda es si Touriño vendrá a Pontevedra con la misma generosidad que demuestra en Vigo. Mientras Teresa Casal reza a Pablo Iglesias para que así sea, Fernández Lores espera para comparar proyectos. Llegó la hora.