Los amigos de las motos antiguas recorrieron una ruta del Deza y comieron en Lalín
PONTEVEDRA
El nuevo colectivo de amigos de las motos antiguas que se creó hace poco en el Deza, con más de treinta socios en la actualidad, quiso organizar en su tierra una concentración, recorrido y comida para todos sus hermanos de Galicia. Al final, más de medio centenar de aficionados o dueños de motos antiguas, que ya están agrupados en distintos colectivos, acudieron a la llamada. A las diez de la mañana hubo concentración en un hotel de Silleda, para iniciar una hora después una ruta turística que les llevaría por Carboeiro, Carixa, Fontao y O Corpiño. La caravana resultaba espectacular, dominando en número las motos Bultaco, Ducati, Vespa y Montesa, aunque la más antigua era una Puch de los años cuarenta. Entre los motoristas figuraban bastantes veteranos, gente que amó siempre a las motos y que las conservan como joyas familiares. La ruta continuó por Bermés Sello y Lalín, incluido un recorrido por las calles. El último tramo, por Botos, Vilatuxe, Barcia y Gresande, acababa en el pazo de Bendoiro, donde los participantes disfrutaron de una comida de confraternidad.