Praza da Ferrería Los establecimientos comerciales ya exhiben las propuestas para el próximo entroido. Los clientes más madrugadores son los más pequeños de la casa
29 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque todavía no nos hemos sacudido la cuesta de enero -queda poco ya-, hay quien ya está pensando en la próxima cita festiva, sin duda la más divertida del año. El entroido arrancará en Pontevedra el próximo 16 de febrero y los más madrugadores ya se están haciendo estos días con el equipo para evitar sorpresas de última hora. Los establecimientos de la ciudad no dudan a la hora de explicar que los primeros en hacerse con el disfraz son los pequeñajos de la casa, «pensando en las fiestas infantiles que tendrán en los colegios», comentan desde Chacón. Para ellos sus padres buscan trajes abrigosos, especialmente de animales o, cómo no, de los famosos Lunnis. A partir de los cinco años la cosa torna a los superhéroes como Superman o Spiderman, además de piratas o vaqueros. Los favoritos Y precisamente dicen que el de pirata (para ellos) y el de Marilyn (para ellas... o a lo mejor también para ellos...) son los disfraces que mejor acogida están teniendo por ahora entre los adultos, según explican en Centro Xogo, en A Barca. «Parece que cada vez la gente busca el disfraz más temprano -comentan desde este establecimiento-. Muchas veces se debe a que son grupos de diez o doce y si esperan demasiado, pueden quedarse sin él». Aunque siguen siendo muchos los que prefieren confeccionarse su propio disfraz, se va imponiendo la compra ya que, como señalan en esta tienda, «sale más barato; por seis euros tienes un disfraz de niño y por diez, uno de adulto». De ahí, en adelante. Ya saben, hay donde elegir. Aunque los que han elegido ya, en este caso presidente, son los representantes de los nueve municipios del entorno de la capital que engloban la mancomunidad Terras de Pontevedra. Y el ganador es (como dirían en el lenguaje de los Goya) el regidor pontevedrés, Miguel Anxo Fernández Lores, al que acompañará en la vicepresidencia el alcalde de Marín, Antonio Santiago Fernández. A la sesión de ayer asistieron once de los doce miembros de la mancomunidade (tres son de Pontevedra, dos de Poio, dos de Marín y uno de Vilaboa, Ponte Caldelas, Campo Lameiro, Barro y Cotobade) y además de elegir presidente, también constituyeron este organismo y designaron secretario, interventor y tesorero, que serán los del Ayuntamiento de Pontevedra -¡cómo acaparamos!-. Hoy volverán a reunirse para aprobar un convenio a firmar con la Consellería y el Ministerio de Industria, así como con la Cámara de Comercio y la Asocación de Turismo da Comarca de Pontevedra, con el fin de promocionar el turismo en esta zona. Y si el carnaval es todo un espectáculo, no lo fue menos el trofeo Ciudad de Pontevedra de baile deportivo celebrado el pasado domingo en el gélido Pabellón Municipal de los Deportes. Unas 120 parejas acudieron a competir en la que hasta el momento, fue la prueba más numerosa de las celebradas en Galicia, según indicaron los organizadores del Club Deportivo BaileGalicia, que también se mostraron muy satisfechos con la afluencia de público que asistió a este evento. Además, las parejas de Pontevedra obtuvieron muy buenas clasificaciones. Así, Cristian Álvarez Sieiro y Sonia Iglesias Caldas lograron la primera posición en bailes latinos -que incluye samba, cha-cha-cha, rumba, pasodoble y jive-, en la máxima categoría de adultos. Además, esa misma pareja obtuvo el segundo puesto en la categoría de estanda -vals inglés, vienés, slow fox, tango y quickstep-. El primer lugar fue para José Manuel Fernández González e Ingrid Barreiro Romero. Otra pareja local, la formada por Adrián Esperón Vidal y Patricia Martínez Pereira, también hizo doblete en el podio, pues se clasificó segunda en latinos en la máxima categoría, la A, de youth (18 y 19 años), detrás de Juan José Pérez Gasso y Marina Bordoy Díaz, y primera en estandard. Todo un éxito. El campeonato disputado es puntuable para la clasificación nacional de la Asociación Española de Baile Deportivo y de Competición.