El realizador zaragozano José Luis Borau, miembro de la Real Academia Española de la Lengua, estuvo ayer en Pontevedra para abrir un ciclo organizado por la Universidad sobre Cine y pintura y ahondar en las influencias mutuas entre estas dos disciplinas. El director fue recibido en la Casa das Campás por el vicerrector del campus, Jesús Hernández, y la coordinadora del seminario, la profesora Carmen Becerra, que presentó al autor como «el hombre más inquieto del cine español» y recordó que cambió la abogacía, estudios que comenzó, por el séptimo arte. Borau apostilló que nunca había ido para abogado y dijo que «solo estudié Derecho para dejar tranquilos a mis padres» pues en aquella época, dedicarse al cine era «una excentricidad». En su ponencia, el realizador habló primero sobre la presencia de la pintura en el cine, y luego, de la influencia que ejerce el cine en la pintura, que el considera «más compleja y apasionante». Luego intervino Áurea Ortiz, de la Universidad de Valencia. Para hoy está prevista una charla de José Luis Sánchez Noriega, profesor de Historia del Cine en la Universidad Complutense, y la proyección de la obra El loco del pelo rojo, del italiano Vicente Minelli.
Si Borau profundizó en la relación entre el cine y la pintura, el portugués Paulo Reis investigó sobre la influencia de José Otero Abeledo, Laxeiro, con artistas contemporáneos gallegos y de otros países. El especialista luso es el comisario de la muestra Debuxando a Laxeiro que ayer se abrió en el Café Moderno para celebrar el centenario del nacimiento del excepcional artista pontevedrés. Como indicó la subdirectora de la Fundación Caixa Galicia, Rosario Sarmiento, se eligió la ciudad del Lérez y el Café Moderno para esta muestra por el vínculo tan especial que el artista mantuvo con este lugar, en el que tiene colgada obra y en cuyas tertulias participó tantas veces.
La idea de esta muestra es contraponer cinco obras de Laxeiro con otras de distintos artistas de distintas disciplinas -pintura, escultura, fotografía y serigrafía-, creando un paralelismo entre ellos, una relación más metafórica y virtual que propiamente derivaciones o influencias directas del artista. Bela dormente (1964), Foi un home (1963), O fillo do tolo (1964) y Noticias (1960-70), son las obras de Laxeiro que se exhiben en esta muestra, junto a otras de otros maestros del arte contemporáneo español, como Antonio Saura o Luis Gordillo, hasta autores jóvenes gallegos, como Almudena Fernández, o ya consagrados, como Francisco Leiro, de quien se presenta una escultura, o Vari Caramés, de la que se exhibe una fotografía. Hay también una presencia destacada de artistas extranjeros, como el portugués José Pedro Croft o la brasileña Valeska Soares, puesto que como subrayó el comisario, Laxeiro no dudó en dejarse influir por lo que estaba sucediendo tras las fronteras gallegas. Completan la muestra Ana Fernández, Carlos Rial, Rafael Baixeras, Manuel Moldes, Ignacio Basallo, Sergi Aguilar, Miguel Ángel Campano, Alberto Datas, Manuel Vilariño, Isaac Pérez Vicente y Rui Chafes. La muestra, montada con obras de la colección Caixa Galicia, estará abierta hasta el 11 de enero y la Fundación ofrece visitas guiadas para el pública en general, todos los miércoles y sábados, a las 19.30 horas.