Un único individuo atracó ayer por la mañana la sucursal del Banco de Galicia en O Toural, en el municipio Vilaboa, a escasa distancia del Ayuntamiento y del centro de salud.
Fue cuestión de segundos. Sobre las 12.15 horas, el asaltante entro en el establecimiento bancario, aprovechando un momento en el que, al parecer, no había clientes. Una vez en el interior de la entidad amenazó a los dos empleados que se encontraban en su puesto de trabajo. El atracador se cree que empleó una pistola para intimidar a los dos trabajadores y exigir que le entregasen dinero.
Todo parece indicar que finalmente se tuvo que contentar con el montante que los empleados guardaban en la oficina para dar cambio, precisaron desde la Guardia Civil. No obstante, al cierre de esta edición, aún no había trascendido el montante concreto de lo sustraído.
Ya con el botín en su poder. El sospechoso abandonó la sucursal y se introdujo en una furgoneta, que, sin perder ni un instante, puso rumbo hacia la vecina ciudad de Vigo por la carretera N-554.
La alarma determinó que hasta el lugar del incidente se desplazasen agentes de la Guardia Civil. Los funcionarios del instituto armado tomaron declaración a los empleados y, con los escasos datos de que se disponía en aquel momento, se dio una alerta a los distintos puestos de la Guardia Civil y jefaturas policiales.
Fuentes del instituto armado subrayaron el hecho de que el atracador actuó a cara descubierta, si bien trataba de ocultar su rostro e identidad detrás de un bigote postizo. Asimismo, matizaron que, si bien la hipótesis con la que se trabaja es que iba armado con una pistola, no se descarta que pudiese ser un objeto que simulaba ser un arma de fuego.
Furgoneta desconocida
Uno de las complicaciones a las que se tienen que enfrentar los investigadores del instituto armado a la hora de esclarecer este suceso es el hecho de que no se pudo determinar el modelo de furgoneta que el sospechoso empleó para darse a la fuga.
Lo cierto es que la noticia del atraco sorprendió a los vecinos de O Toural, por la rapidez con la que se cometió. Fuentes próximas a este caso señalaron que no se podía precisar la cuantía del robo mientras no acabase el recuento a cargo de la entidad bancaria. Al parecer, el atraco de ayer no fue la primera ocasión en que esta entidad ha sufrido un percance parecido.