Un lujo artístico

María Conde maria.conde@lavoz.es

PONTEVEDRA

07 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Pasar de hacer prácticas de restauración en el Museo del Prado a tener una beca del prestigioso Instituto de Patrimonio Cultural de España es todo un privilegio. Y Marta Méndez se lo ha ganado a pulso. Esta lucense, que estudió en la Escola de Restauración de Pontevedra, se encuentra trabajando desde abril en la citada entidad, con una beca de nueve meses centrada en la restauración de pintura de caballete, más concretamente de gran formato. Otro pontevedrés de adopción, Antón Castro, es el subdirector del Instituto de Patrimonio Cultural de España, aunque Méndez trabaja más directamente con su tutor, Antonio Sánchez-Barriga, restaurador de gran reconocimiento nacional e internacional, «que además de orientarme me está permitiendo por su amplia experiencia conocer a nivel teórico y práctico multitud de aspectos relacionados no solo con tratamientos de restauración, sino también técnicas artísticas, criterios de intervención, que estoy aprovechando al máximo».

Entre las obras en las que ha trabajado, Marta Méndez destaca La resurrección de Lázaro, del artista Luca Giordano (s. XVII), la Aparición de la Virgen a San Francisco, de Francisco Camilo (s. XVII) y San Francisco en éxtasis, de Bartolomé Carducho (finales del s. XVI principios del XVII), todas procedentes de la Fundación Santamarca de Madrid. «Dependiendo de las necesidades de cada obra -explica- se han llevado a cabo tratamientos de soporte (colocación de parches e injertos, forrados flotantes..), limpieza (tanto de barnices oxidados como eliminación de repintes que ocultaban la pintura original), estucado, reintegración cromática y barnizado». Además, la beca le ha permitido también acceder a otros cursos y asistir a conferencias, sobre otras especialidades diferentes a la suya, como son el documento gráfico o textiles. Fondos del Instituto. Igualmente, Marta destaca «los extraordinarios fondos documentales y bibliográficos» de la biblioteca, «a los que podemos recurrir en todo momento, al igual que el archivo y la fototeca, los departamentos de biodeterioro, análisis y conservación preventiva, que son los encargados de realizar el diagnóstico, tratamiento y prevención de las alteraciones que afectan a los bienes culturales». Lleva desde abril en el instituto y la beca acaba en diciembre, y Marta destaca el trato recibido desde la institución: «Incluso me dejaron ausentarme dos semanas para ayudar en el montaje de la exposición de Sorolla que se ha clausurado recientemente en el Prado». Como dice esta restauradora, «ha sido un lujo, no puedo pedir más».