Los accesos al arenal están entre los peores de la ría

La Voz

PONTEVEDRA

16 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La accesibilidad a la playa de Lapamán es de las más complicadas de la provincia. No se puede llegar a ninguno de sus tramos con un tractor y los aparcamientos, escasos, se prolongan por uno de los viales de bajada o por los márgenes de la PO-551 entre Ardán y Cela. A pie las cosas no son más fáciles y la concejala de Turismo buenense admitió que había tenido que ordenar la fijación de varios peldaños de piedra de una de las escaleras. Aún así para cualquier persona discapacitada es imposible acceder a la arena por sus propios medios. Este problema con los accesos es uno de los principales escollos para que Lapamán pueda siquiera aspirar a entrar entre las peticiones de bandera azul. Otro servicio que nunca existió en la playa son los socorristas. Las urgencias se atienden desde Bueu y por mar desde la lancha de Portomaior. Los únicos que atienden cualquier emergencia sanitaria son los dueños de los bares de la playa o de las viviendas cercanas. Esta situación es aún más llamativa, porque muchas de las maderas que se amontonan en la playa tienen puntas oxidadas, fáciles de pisar por un bañista o un niño en un despiste.