Se han extendido como la espuma por muchas ciudades españolas y están inspiradas en el mítico Oktoberfest que se se celebra todos los años en Múnich (Alemania). Las bierfest o fiestas de la cerveza están de moda y la Outubro Fest de Pontevedra ya va por la segunda edición. Arrancó ayer bajo carpa en la plaza do Teucro, organizada por el Pontevedra Rugby Club para recaudar fondos para sus equipos, y todo apunta a que revalidará el éxito del año pasado. Se calcula que hasta la noche del domingo pasarán por allí más de cinco mil personas que consumirán otros tantos miles de litros de cerveza, de trigo, rubia y tostada. La negra se reserva para el domingo, día de celebración de Halloween. Y en cuanto a la comida, en esta cita gastronómica se despacharán más de 6.000 salchichas de distintos tipos, desde la clásica franfkfurt hasta la bratwurst, adobada con especias. Seguro que la reina volverá a ser la salchicha de medio metro, ideal para compartir en familia o entre amigos. Y cómo no, el codillo con guarnición de chucrut, receta de un restaurador con una estrella Michelín, cuya identidad no han querido desvelar. Eso sí, aunque preparado al estilo alemán, el producto es gallego.
Un centenar de personas, entre directivos, padres y jugadores del Pontevedra Rugby Club, trabajan como voluntarios en esta fiesta de la cerveza, sirviendo, cocinando, recogiendo y vigilando el tenderete para que todo salga bien. Cuentan con el patrocinio, entre otros colaboradores, del Concello y del Centro Comercial Urbano Zona Monumental, convencidos de que este evento es un buen recurso turístico para la promoción de la ciudad y la dinamización del centro histórico. Para reafirmar ese apoyo institucional, ayer fueron los políticos los primeros en dejarse ver por la carpa de la Outubro Fest. Por allí pasaron el alcalde, Miguel Fernández Lores, y los concejales Anxos Riveiro, Demetrio Gómez, Begoña Laya, Pepe Barragáns, Rosa Picallo, Julio Castela y Xosé Manuel Valcárcel para degustar un surtido de las viandas y brindar con una buena caña por el éxito de la fiesta.
De la fiesta de la cerveza que acaba de empezar nos pasamos al campeonato de mus de la Asociación de Vecinos San Roque que acaba de finalizar. Ayer se entregaron los premios tras tres semanas de competición. La pareja ganadora fue la formada por Guzmán Palacios y Emilio Vázquez, que se llevaron sendas reproducciones en plata de la iglesia de la Peregrina, donadas por Mafari. En segundo lugar se clasificaron César Abal y Pablo Alfonsín y terceros fueron los ganadores del pasado año, Jose Manuel Guinarte y Jose Antonio Gallardo. Sus respectivos trofeos fueron unos hórreos y una figura del apóstol Santiago a caballo, de Sargadelos. El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, y su esposa, María José Pedrós, quedaron en el puesto 13. Se da la circunstancia que en la inscripción eran también la pareja número 13, de las treinta que participaron en este certamen, que alcanzó su doce edición. Lores tuvo que jugar la última partida con otra pareja y echó en falta a su mujer: «Ela liga máis que eu» -la cartas, se entiende-, comentó. Por cierto, que el organizador del campeonato, Fernando Tomé y su compañero, Eduardo Piquenque, quedaron séptimos. Hubo premios para las veinte primeras parejas, y también para la clasificada en último lugar. Fue la formada por Leandro Rodríguez y Eugenio Alvear, que se llevaron una cuchara de palo, trofeo habitual del último clasificado, junto con unos banderines del Barcelona, regalo del club culé, unas camisetas, y un tapete y naipes, para que practiquen de cara al certamen del próximo año.
De comida se fueron también ayer los trabajadores de la Audiencia para despedir a tres compañeras por traslado y cese. Asunción Vázquez, tramitadora, se va para Chantada, y Estrella López Romero, del cuerpo de gestión procesual, se va para Caldas, mientras que Rosa Tomé Solla, interina del mismo departamento, cesó al cubrirse la plaza. La despedida se celebró en el restaurante Casa Román y las tres recibieron diversos regalos.