El Momo se vistió del duque de Palma para despedir el Carnaval
27 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Iñaki Urdangarín hizo ayer un alto en su declaración ante el juzgado de Palma para hacer una pequeña escapada a Vilanova. El duque de Palma no quiso perderse los festejos que organizó el municipio para despedir la fiesta de Carnaval y se encargó, nada más y nada menos, que de encabezar el desfile. El Momo tuvo este año tintes reales, pero su final no fue distinto al de otras ocasiones. Terminó ardiendo ante el llanto de los miles de personas que se acercaron a la localidad. La otra cita con el Carnaval estuvo en Sanxenxo, donde se organizó un multitudinario desfile.
No era tarea sencilla la de acceder ayer al municipio de Vilanova. Pero el esfuerzo merecía la pena. A las cinco de la tarde, miles de personas esperaban ansiosas la salida del popular Momo, el muñeco que todos los años se encarga de anunciar el fin del Carnaval. Pero antes de la despedida quedaba, todavía, mucha fiesta. Y de ello se encargaron un sinfín de comparsas que acompañaron al Momo en su tradicional recorrido por las calles de la localidad. La que más éxito tuvo fue, sin duda, la de las cabareteras.
El personaje más famoso del año tiene siempre el honor de dar vida al muñeco más querido de Vilanova. Y en esta ocasión este no podía ser otro que Urdangarín. Casi a la misma hora que declaraba en Palma, el duque se dejaba juzgar también en la localidad arousana, aunque el veredicto aquí se sabía de antemano. En su carroza se podía oír la popular canción de Julio Iglesias: «Soy un Truhan, soy un señor».
El desfile de Sanxenxo
Multitudinario fue también el desfile y concurso de carnavales que ayer celebró el municipio de Sanxenxo. Acceder a la localidad y encontrar donde aparcar se convirtieron en misión imposible, pues los disfraces tomaron las calles de la localidad desde primera hora de la tarde. Su paseo comenzó en Sanxenxo y terminó en Portonovo. Y no tuvo nada fácil el jurado la elección de los ganadores. Al certamen se presentaron trece personas en la categoría de individual y catorce en la de parejas. En lo que a los grupos se refiere, hubo más de cuarenta candidaturas, que se repartieron según el número de miembros.
Indios, mayas, egipcios y hasta un colorido bosque de animales de todo tipo tomaron las calles de Sanxenxo. El desfile comenzó a las cuatro y media de la tarde y, horas después, los participantes seguían recorriendo la distancia que separa Sanxenxo de Portonovo. Espectaculares carrozas acompañaban a las comparsas, que bailaban sin cesar en el medio de la calle, animando a todos los presentes. En Portonovo se dieron cita las agrupaciones ganadoras del Carnaval en Pontevedra y Santiago. Y el jurado no lo tuvo nada fácil. Al terminar el desfile, los participantes se congregaron con un único objetivo: conocer el nombre de los ganadores de la edición de este año. Y es que Terra de Sanxenxo repartía ocho mil euros en premios.