Improcedente un despido que un laboratorio pontevedrés vinculó con la guerra de Ucrania

PONTEVEDRA
El TSXG considera que el hecho de que se realizasen nuevas contrataciones contradice los motivos alegados por le empresa
05 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En abril del 2017 comenzó a trabajar en el departamento de I+D de un laboratorio de la provincia de Pontevedra hasta que en febrero del 2024 la empresa decidió amortizar su puesto. «Esta decisión está fundada en causas económicas, derivadas de la disminución persistente de nuestro nivel de ingresos ordinarios o ventas», refiere la carta de despido, al tiempo que añade que, «en estos momentos y desde la invasión de Rusia en Ucrania, el país germánico se encuentra en recesión —el laboratorio es una sociedad participada por capital alemán, en donde sus dos únicos clientes son dos multinacionales alemanas—o de la bajada del PIB».
Además, se incide que «la fuerte subida de los precios de la energía en la Europa del año 2022 tras la invasión rusa fue un problema para el continente, pero en mayor medida para Alemania en donde gran parte de su industria era muy dependiente energéticamente de Rusia, superando la media del 63 % en el año 2020». Tras exponer este escenario, la firma pontevedresa remarca que en el 2023 «han caído las importaciones alemanas en toda la Unión Europea, incluida España, lo que de forma evidente repercute en nuestra producción y en los pedidos recibidos de nuestros clientes, puesto que en un 100 % dependemos de la demanda de la industria química alemana», inciden al respecto.
En el caso concreto del laboratorio pontevedrés, se argumenta que, de conformidad con las declaraciones del IVA, «se acreditan durante tres trimestres consecutivos un nivel de ingresos ordinarios o ventas de cada trimestre inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior», extremos que la sociedad utiliza para explicar su decisión.
Argumentos no compartidos
Tras precisar que la firma abonó una indemnización de a 23.195,90 euros, la Justicia ha declarado este despido como improcedente, por lo que tendrá que readmitir a la trabajadora o incrementar en siete mil euros la indemnización ya pagada hasta alcanzar los 30.126,23 euros.
A fin de cuentas, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) sostiene que, frente a los argumentos de la empresa pontevedresa, no concurre causa legal para un despido procedente: «La disminución de la cifra de negocio no ha sido persistente durante tres trimestres, a la vista de las autoliquidaciones del IVA que se han declarado probadas».
A esta circunstancia, los magistrados suman el hecho de que el laboratorio realizó varias contrataciones de personal que, aunque no afectaran al área donde estaba destinada la demandante, sí lo hicieron en áreas como la de logística, producción o mantenimiento.
Este hecho, a juicio del TSXG, contradice «la versión de la empresa expresada en la carta de despido de que la recesión económica de Alemania repercute en la producción de la empresa y en los pedidos recibidos de los dos clientes que tiene, pues una disminución de pedidos es contradictorio con la contratación de personal en el departamento de producción o en el de logística, lo que en definitiva se traduce igualmente en irrazonable para el departamento donde trabajaba la actora, pues la producción se entiende ligada al mismo».
Además, se refiere que en su departamento de I+D fue cubierta una baja de una trabajadora por riesgo de su embarazo.