Hilos y una bolita de poliestireno en el estómago del tiburón peregrino de Sanxenxo
SANXENXO

Cinco hilos de plástico de distintos tamaños y una bolita expansiva de poliestireno aparecieron en el análisis del estómago del tiburón peregrino, que se capturó accidentalmente en unos aparejos de pesca el pasado marzo frente a la playa de Canelas, en Portonovo. El portavoz de CEMMA, Alfredo López, explicó que esta era la primera vez que detectaban la presencia de estos objetos extraños en el estómago de un ejemplar de esta especie. López añadió que estos restos, aparentemente, no causaron problemas al animal, que los habría expulsado con el tiempo, pero añadió que sí evidencian que el mar «está cheo de lixo por todos os lados».
El tiburón peregrino es una especie filtradora, es decir, se alimenta de minúsculos crustáceos, y estos elementos extraños, probablemente restos de aparejos como redes o sedales, entraron en el animal cuando este se estaba alimentándose en el agua marina.