Javier Conde, periodista y escritor: «Son historias que mezclan desarraigo y lucha política»

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

VILABOA

El autor de «Vidas exiliadas» presentará este libro en Vilaboa

28 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La presentación este viernes de Vidas exiliadas. Veintiún historias de desarraigo y luchas políticas supondrá el regreso del escritor y periodista Javier Conde a Paredes, en el Concello de Vilaboa, «el pueblo donde nací».

—¿Qué podemos encontrar?

—Son crónicas y reportajes donde el tema más importante es el exilio. No solo el exilio de venezolanos, sino el exilio también de gente que llegó a Venezuela o que tuvo vinculación con este país. Pero no en todos los casos porque ahí está la historia de Carlos Alberto Montaner, que fue un cubano que vino y murió en España, o la del gallego Lázaro Candal, que nació en A Coruña y se hizo un gran narrador de fútbol por televisión y radio en Venezuela, o la de un catalán que se llamó Manuel Pérez Vila y fue un gran historiador en Venezuela y también dio clases en Estados Unidos. Pero también la de Damián Gaubeka, un exiliado vasco que creó la Pequeña Copa del Mundo de fútbol en Venezuela en los años 50... También hay actualidad política y otro tipo de reportajes que tocan algo del fútbol también.

—¿Cómo tomó la decisión de escribir este libro?

—Se llega porque hice la crónica de un exiliado residente en Galicia, un venezolano, que se tituló Historia de Randy y en la que narró todo su periplo como inmigrante, las dificultades que ha tenido para salir adelante tanto en Buenos Aires como en Galicia. Con esa historia gané un premio de la Asociación de Periodistas Venezolanos en Madrid y me sugirieron hacer un libro. Ese texto, por sí solo, no daba para un libro, por lo que junté otras historias de mi paso periodístico por Bogotá, Montevideo y España con algunas cosas que hice en Venezuela. Es, sobre todo, una expresión de lo que he hecho desde que salí de Venezuela en el 2014. Soy gallego, nací en Galicia, pero me críe en Venezuela.

—¿Cómo está siendo la recepción de «Vidas exiliadas»?

—Muy buena en el sentido de que ha tenido mucha difusión, lo cual no quiere decir que eso se traduzca en venta, desgraciadamente. Ha tenido muy buena difusión en portales de Venezuela, Colombia y también de Estados Unidos. Los comentarios han sido positivos de la gente que lo ha leído porque están los distintos géneros periodísticos y temas de actualidad. Quizás quedé mal que yo lo diga, pero creo que está bien contado, que son historias emocionantes, son historias que mezclan desarraigo y lucha política... He tenido una acogida favorable, por lo menos yo lo siento así y estoy muy contento por ello.

—¿Cuál es la historia que más le ha podido sorprender?

—La del primer presidente venezolano electo democráticamente en el año 47, que fue un exiliado en España en los años 30 del siglo pasado y venía a Bueu a veranear. Aquí se juntó con un grupo de intelectuales españoles, un mexicano y otros venezolanos en la época de la República Española. Esa historia me encantó. Rómulos Gallegos, que es el personaje, es un grandísimo escritor venezolano que fue, incluso, candidato al Nobel. Esa historia me gustó mucho, igual que otra que escribí en Uruguay sobre el presidente Jacobo Arbenz, que fue derrocado en Guatemala en los años 50 y tuvo un exilio en un Montevideo. Casualmente vivía en Montevideo y reconstruí el exilio de un hombre perseguido por la CIA y por organismos de inteligencia. Esa historia tuvo mucha repercusión en Montevideo porque un político, digamos del sector más recalcitrante de la derecha, la cuestionó y declaró contra el reportaje, contra mí y contra el periódico para el que yo trabajaba. Tuvo su repercusión que es lo que uno quiere que tengan sus trabajos.

—Y después de estas historias, ¿se plantea un segundo volumen?

—Quién sabe. Ahí hay parte de mi historia familiar y la historia de mi familia inmigrante, que emigró a varias partes del mundo, quizás valga la pena contarla.