La distribución de los tiempos de espera para las respuestas de sus cartas se aproxima a la ley de potencia de los emails.
26 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La correspondencia de Einstein y Darwin seguía un patrón de respuesta similar al de los mensajes electrónicos, según un estudio de la Universidad de Notre Dame en Indiana y del Instituto del Cáncer Dana-Farber en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista Nature. Según los científicos, Albert Einstein y Charles Darwin mantenían una prolífica correspondencia, enviando y recibiendo cientos de cartas cada año. Respondieron a muchas de las cartas que recibían, a menudo dentro de los siguientes 10 días pero algunas veces con un retraso de hasta dos años. A pesar de estas fluctuaciones, sus correspondencias mostraron un orden de largo alcance, siguiendo los mismos patrones de las modernas comunicaciones por correo electrónico Los investigadores explican que durante su vida, Darwin envió 7.591 cartas y recibió 6.530; por su parte Einstein envió más de 14.500 cartas y recibió 16.200, con una disminución en la correspondencia durante la Segunda Guerra Mundial. Los científicos analizaron el tiempo que llevó a los científicos responder a las cartas. Descubrieron que la distribución de los tiempos de espera para una respuesta de los científicos siguió aproximadamente la misma ley de potencia de los mensajes electrónicos en la actualidad, a pesar de sus a veces largos retrasos en las respuestas. Según los científicos, Einstein y Darwin han puesto al descubierto un patrón fundamental de las dinámicas de la comunicación humana que es compartido por una persona media en su actividad cotidiana de priorizar entre los mensajes que recibe cada mañana por correo ordinario o electrónico.