
El Giove-A se lanzará a las 5.19 horas en un cohete ruso. Se trata del primer satélite experimental que permitirá a Europa independizarse de EE.UU. en materia de GPS.
27 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Europa lanza mañana el Giove-A, primera etapa del sistema de localización y navegación por satélite Galileo que le permitirá emanciparse en 2010 del GPS estadounidense. A las 05.19 GMT de mañana está previsto que despegue un cohete ruso soyuz con el satélite experimental Giove-A a bordo desde la helada estepa de Kazajistán, donde está el cosmódromo de Baikonur. Tres horas después debería concluir la «fase balística» del lanzamiento e iniciarse la separación del satélite del cohete, ha explicado el portavoz de la Agencia Espacial Europa (ESA), Franco Bonacina. Ha indicado que sólo siete horas después lanzamiento se podrá saber si la misión ha sido un éxito, pues está previsto que el Giove-A alcance entonces su posición final, a 23.000 kilómetros de altura, y despliegue sus placas solares. «¡Va a ser un día muy, pero que muy largo!», subrayó Bonacina, consciente de lo mucho que la ESA y la Unión Europea (UE), que son socias en este proyecto, se juegan mañana. Pionero El Giove-A es el primero de los dos satélites de prueba que la Agencia Espacial Europea (ESA) quiere lanzar antes de junio de 2006, fecha tope para poner en órbita el primero de los 30 satélites operativos con los que contará Galileo en su fase final, en 2010. Si la ESA no manda el primer satélite operativo antes de junio próximo perderá sus derechos sobre las órbitas que le han sido concedidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) para Galileo, el primer sistema civil de navegación por satélite. El lanzamiento del Giove-A (acrónimo de «Galileo in-orbit validation element»), fabricado por los británicos, es una etapa esencial para el programa Galileo, ya que va a permitir poner a prueba tecnologías «críticas en órbita», especialmente el reloj atómico más preciso enviado jamás al espacio, según la ESA. Por miedo a que el Giove-A fracase, la ESA encargó el Giove-B, cuyo lanzamiento está previsto el próximo abril si todo va bien mañana y dos meses antes, en febrero, en caso contrario. El Giove-B ha sido construido por el consorcio europeo Galileo Industries, integrada por Alcatel Alenia Space, Astrium y el español Galileo Sistemas y Servicios. Entre la fase experimental, que comienza mañana, y la operativa, que se iniciará en 2010, hay otra intermedia de validación, entre 2006 y 2007, que consistirá en el envío de cuatro satélites útiles, que es el número mínimo que se necesita para comprobar que el sistema funciona. Plazos apretados Los plazos tan apretados con los que tiene que trabajar la ESA de aquí hasta junio próximo se deben al retraso de dos años que acumula el proyecto debido a múltiples pulsos políticos e industriales para repartirse el pastel, cuyo coste se eleva a 3.800 millones de euros, pero del que se esperan beneficios 4,6 veces superiores, como mínimo. Esto hace de Galileo el proyecto de infraestructuras más rentable puesto en marcha jamás por la UE. Galileo «prueba la capacidad de los Estados y de la Unión Europea para comprometerse en proyectos ambiciosos y determinantes para sus ciudadanos, sus economías y para el lugar de Europa en el mundo», destacó el comisario europeo de Transportes, Jacques Barrot, en una entrevista publicada hoy por el diario económico «La Tribune». «Es un útil tecnológico, pero federa entorno suyo igualmente a responsables políticos, científicos, empresas y ciudadanos, los cuales verán mejorada su vida cotidiana por las aplicaciones inmensas» del sistema Galileo, destacó Barrot. Esas aplicaciones -resumió el comisario- van «desde la conducción de su vehículo en la ciudad a su seguridad en los transportes o desde la prevención de accidentes al progreso de la cirugía a distancia», por poner sólo algunos ejemplos. Sus ventajas frente al hegemónico estadounidense GPS (Global Positioning System) o al ruso Glonnas es que tendrá más precisión (tendrá una posibilidad de error de únicamente un metro, frente a los 15 metros del GPS) y que es un proyecto civil controlado por civiles, frente a los otros que son militares, con lo que no será interrumpido en tiempos de guerra.