En noviembre del 2005 Harmonix revolucionó los videojuegos con el primer Guitar Hero, un simulador musical que permitía a cualquiera emular las diabluras del inmortal Jimi Hendrix sobre el mástil de una guitarra de plástico y sin cuerdas.
Su éxito fue tal que creó escuela y provocó la aparición de una estirpe de expansiones, imitaciones y continuaciones. La última, quizá ya era hora, es un recopilatorio. Comprende 48 canciones ya publicadas en otros títulos de la serie (sobre todo en PlayStation 2) y elegidas por los fans en votaciones por Internet. Hay temas de Queen, Alice In Chains, Poison, Rage Against The Machine, Twisted Sister, Nirvana o Aerosmith, entre otros grupos señeros. El juego no es una mera compilación. Y es que incorpora una novedad fundamental. La primera y la más relevante es que ahora son compatibles el resto de los instrumentos virtuales que ahora conforman la orquesta de la franquicia Guitar Hero.